hielo ardiente

Haciendo zapping hoy me encontré con una de las películas que más me encogió el ánimo cuando la ví en su día, a mediados de los noventa. Un corazón en invierno, dirigida por Claude Sautet e interpretada por una Daniel Auteuil vibrante y lejano que produce un frío que quema.
Me impresionó la película. Mucho. Creo que todos vemos lo que ve la Beart  sin embargo las palabras de Auteuil desmienten por completo y sin lugar a dudas lo que vemos. Su mirada y su boca no concuerdan, pero es más firme lo que dice su boca y todo su lenguaje corporal, ajeno a la expresión de sus ojos.
Confieso que es uno de mis actores favoritos pero en esta películo solo me apetecía gritarle.
Por supuesto que no me quedé a verla nuevamente, sigue encogiéndome el ánimo… y es que me parece increible la cantidad de historis que se acaban sin haber empezado porque los gestos externos del cuerpo son los de otra persona diferente que la que vive dentro. Y es algo que no parece tener remedio.
Me he encontrado este trailer que me parece muy significativo. Recomiendo la pelicula si se quiere conocer como arde el hielo. Es intensa http://indecentes.iespana.es/cine/uncorazoneninvierno.htm
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7 comentarios en “hielo ardiente

  1. Tomo nota, parece interesante. Gracias por comentarla, ya se agradecen estas cosas,porque está el cine que da pena últimamente.
     
    Un abrazo

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  2. Wauuu qué fuerte!
     
    Lo que más me ha gustado ha sido el final.
    Muy buen final para esa situación.
     
    Un besito y feliz finde.

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  3. Hoy, sentada a la mesa con mi hija, he pensado en ti. Ya sabes mis preguntas….   estoy cansada, fue la fiesta del cumple de mi nieta, me duele mucho la pierna  y lo dejo para mañana . Me voy con buena nota sobre la peli. Gracias Anyi.. ¿ estas bien?

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  4. Cuando me preguntan qué tal estoy, nunca sé que decir.  Si es pregunta retórica, digo bien, bien.. Si tengo que pararme a pensarlo entonces me pregunto que tal estoy a nivel de… personal? social? laboral? y todo está ligado. Pero siento, por encima de todas las cuestiones, la náusea, el rechazo, la disconformidad, las ganas de gritar…y por muy bien que esté en cuestiones personales o en mi trabajo. Y sé que no me puedo quejar porque hoy por hoy, soy una privilegiada. Una priviligiadísima, lo sé. Pero el malestar no se me quita y sonrío mucho menos que antes, muchísimo menos. No encuentro motivos… Y una pistola no basta. Sería suficiente con aplicar convenientemente las leyes que ya existen. Pero hacen falta muchos recursos. Demasiados recursos y el dinero que hay no está para eso, al parecer. Pero una vez más, nos acercamos peligrosamente a una realidad dificil que nos deja ese ríctus.
    Besos Gloria. Te leo siempre pero me quedo sin saber que decir porque no encuentro palabras. Y cuando las encuentro, la mayoría son tacos y cagamentos.
     

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  5. Cuando vi Un corazón en invierno encontré injustos los reproches de Emmanuelle Beart
    hacia Auteuil en esta escena: él nunca engaño a nadie, salvo quizá a sí mismo.

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