El cerebro troquelado

palmas.A menudo mientras preparo el desayuno por las mañanas antes de ir a trabajar me encuentro tarareando canciones insospechadas, como ya comenté alguna vez.

De un tiempo a esta parte, no sé si influida por el aluvión de noticias y comentarios  sobre violencia de género, aparecen en mi memoria estrofas perdidas de juegos de niña como

anton carabina, na, na

mató a su mujer, jer ,jer

la metió en un saco, co, co

y la echó a moler, ler, ler….”

O esta otra, del mismo juego de palmas,caligrafia1

“El vedugo Sancho Panza, za,za

ha matado a su mujer, jer, jer

porque no le dio dinero, ro, ro

para irse para irse al café….”

Y me parece atroz imaginar que llevamos troquelado el cerebro con los juegos de nuestra infancia  que usaban como algo cotidiano  e intrascendente ideas y términos  que hoy me espantan.

De qué mente puede haber salido una canción, especialmente para juegos de niñas, con esa letra y contenido?

No es de extrañar que la situación actual  tenga tintes sangrientos. Somos demasiadas mujeres educadas en un entorno que jugaba con  el asesinato posible del marido como parte de la realidad a asumir.

Y si es verdad que, según los deterministas, el cerebro se configura a los siete años el abismo se abre a mis pies.

Recuerdo también, porque las tengo en casa junto con un montón de libros de buena conducta, buenos modales, lecturas ejemplares, enciclopedias  Dalmau y  Alvarez, aquellas libretas de caligrafía  de ediciones Saturnino Calleja en las que copiábamos frases una y otra vez para aprender el trazado de las letras.

Y las frases no eran inocuas, todas tenían un mensaje, de modo que de tanto escribirlas captábamos el concepto que expresaban y lo hacíamos nuestro.

“la bajeza es una medalla cuyo reverso es la insolencia” “La vida del delito mancha, la realidad de la pobreza, honra” (los rajoyanos no lo han aprendido como nosotros) “el bienhechor graba su nombre en la mano del que recibe beneficio” “De la más humilde cabaña puede salir un héroe”

Y así una tras otra que repetíamos, a redondilla o escritura inglesa, varias veces.

Posteriormente llegó monseñor Escrivá a regalarnos frases, tal vez aprendidas en las mismas libretas que nosotros porque en el gobierno de Franco la educación retorna  al siglo XIX.

Cuadernos Rubio antiguosY es que deben de tener mucha confianza en esas expresiones como troqueladoras mentales, porque en el año 1986, hace 30 años ya, fuimos a visitar  algunos colegios de Madrid , entre los que estaban los Kostkas,  especial para las élites madrileñas, con unas instalaciones aparentemente modernas, muchos ordenadores, entornos deportivos, aulas como las de siempre y profesores que servían para varias asignaturas tanto de infantil como de secundaria, una constante en cualquier colegio privado.

En el recorrido atravesamos dinteles en arco sobre los que  estaban escritos frases del estilo de las que acabo de citar, y  a mi me impactó  como una bofetada la que decía “Humildad se escribe con h de huérfano”.

En vista de todo esto intuyo que no hemos salido del siglo XIX y, me temo, que vamos hacia los principios como balas dado que lo aprendido está marcado a fuego y no parece que tengamos muchas ganas de desaprender porque sería cuestionarnos toda nuestra vida. Ojalá fuéramos como las serpientes y mudáramos a menudo el troquel del cerebro para no perpetuar tanta basura. Esta claro que hace falta un reset general.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s