Día: 10 julio, 2017

Romanones se quedó sin frase

Hoy todo lo que diga puede ser usado en contra mía. Incluso lo que pienso. Pienso en el salvaje fascismo que nos dispara con balas dum dum desde todos los medios. Todos. Pienso en el robo, en la desfachatez, el crimen y la indecencia condecorados. Pienso en una justicia que no se puede llamar así porque los jueces los son para beneficio de corruptos en nombre de la democracia porque los políticos legislan para facilitar a los jueces que se enmierden al máximo con la ley en la mano, con esos recovecos oscuros que solo conocen quienes la hacen. Pienso que un día hace muchos años mi amiga Juana Ginzo me dijo que se iba a morir sin ver gobernar la izquierda y cuando llegó Zapatero al poder pensé que ella se había equivocado. Pero no, tenía razón. Yo también me voy a morir sin ver gobernar la izquierda, porque la izquierda está avergonzada de que la señalen como izquierda vista desde el franquismo, perspectiva que caló hondo en la población. Es la primera en admitir el papel de mala malísima, portadora de todas las desgracias con que la etiquetó  la derecha asesina de este país. Es la primera en justificarse y,  desconcertada, habla de que cabemos todos, que ya no hay derechas ni izquierdas. Que eso ya es antiguo. No somos lo que os dijeron que éramos. Tranquilos.

Y es cierto: Solo hay derechas. Romanones no podría decir hoy lo de “creí que ganábamos los liberales y ganamos los conservadores”. Se acabó disimular.

Hoy he notado como flotaba, con más fuerza que nunca, el fascismo en el ambiente, inundándolo todo, como un tsunami atronador. Hoy más que nunca sé que ellos ganan por goleada. Y en las pantallas  un todos a una mostrando gente sonriente  con las paellitas, las terracitas, el solecito y las cervecitas, junto con los anuncios de bebidas espiritosas que nos hacen sentir que somos otra persona: guapa, rica, sexy, poderosa.

Y yo los miro y me dan asco.

Y todo esto sin mencionar las genuinas fiestas patrias para hombres. Eso ya supera todo lo que pueden aguantar mis neuronas.

Ah…. ahora mismo, mientras escribo, los desinformativos son Venezuela y Miguel Angel Blanco.

Corroborando mi náusea permanente.

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