Autor: mestiza26

curiosa

Una realidad que marea

Qué difícil es profundizar en algo más que los titulares de las noticias. Cuesta leer en el día a día sobre corrupción, machismo, violaciones, abusos a la infancia.. en este nuestro país del primer mundo. No hablo de lo que sucede fuera que ya se escapa de mi comprensión.

Me supera y me noto muy  irritada.

Y a esto tengo que añadir que mis lecturas no mejoran en nada el estado de ánimo.

Se me ocurre ponerme a leer un libro sobre el mal llamado caso Renedo, también caso Marea y que para mi es el Caso Riopedre: el caso de corrupción en Asturias que salió a la luz gracias a una jueza que, tras meterlos a todos en la cárcel, fue inmediatamente separada de él.

El libro lo escribe un periodista que estuvo encargado de las crónicas del suceso en un diario local. Él se describe como el que más sabe del tema. Yo no lo pongo en duda, pero el libro está escrito para salvar la imagen del “insigne” Riopedre y su segunda de a bordo, Otero, muy religiosos ambos, cargando las tintas en Renedo, conocida como “la tacones” que, al parecer, dedicaba el dinero  robado a jugar en  las máquinas tragaperras. Como un relato de novela negra, bastante ameno, nos cuenta, en forma de anécdota, el recorrido de esta mujer pero omite casi todo lo referido a las acciones del  consejero de educación y su directora de confianza.

Hace referencias positivas a él en su trabajo  como el hombre que innovó en educación, que aumentó las horas de matemáticas y lengua en la enseñanza (el resultado fue un índice de fracaso brutal, por cierto). Un hombre “bondadoso” que trató de manera “cordial” temas educativos con el profesorado y padres. Muy dialogante él.  No se sabe bien en base a qué tales afirmaciones pues su etapa fue calificada de “problemática” “con escasas luces y muchas sombras”, antes incluso de que saliera a la luz la  corrupción que ocultaba.

Un hombre que además trabajó en la legalización del PCE en Asturias junto con su amiguísimo Areces (En la historia del PCE que escribe  Gregorio Morán sus nombres ni aparecen). No menciona que nunca  convocó oposiciones porque no “había dinero”, ni la escasez de profesorado, ni el aumento del número de horas lectivas y número de alumnos/as por aula, entre otras muchas cosas que no hizo por la educación mientras estuvo de Consejero.

Y, por si esto fuera poco, un hombre que apenas tiene 2.000 euros en el banco, que alquila una habitación de su casa a una estudiante para aumentar sus ingresos, supongo, y que todo lo hacía (corromperse) “por su hijo, no para él”

Imaginamos la terrible situación económica de un ex Consejero en el Principado de Asturias que tuvo un sueldo alto y, por tanto, una jubilación alta, del que no se conocían cuentas bancarias (donde  le ingresaba el salario mensual el Principado?) y que, ahora que se conocen, está casi en la ruina.

Todos esos son sus méritos, al parecer. Y todo por su hijo.

Qué hace con la, sin duda, abultada nómina de  cargo político jubilado?

También me pregunto  qué hizo con todo el dinero que ganó y con todo lo que recibió, según sentencia, como regalos. Este humilde exconsejero tiene, dicen, un piso en Oviedo, un chalet en Llanes y una nave que  compró para su hijo.

Pobre hombre.

En resumen que el libro es una exculpación  e intento de loa  de un político cuya corrupción quedó manifiesta y sentenciada (está recurrida, si), ignoro a cambio de qué, pero el bienintencionado periodista se vio negro para poder decir algo positivo porque  si lo que dice es todo lo que puede alegar a su favor, no tiene nada. Por eso lo cita tangencialmente y, por supuesto, no menciona el  pasado clerical del menda y su socia.

Supongo que el escritor piensa que nos conformamos con lo que nos cuenta cuando lo que realmente nos da una idea de la realidad es justo lo que oculta. Y hasta  creerá que con su libro tapa la realidad más indecente que, como el silencio del Principado, nos dice en voz bien alta que estamos ante la punta del iceberg  de lo que pasa en la administración, donde ponen su granito de arena determinados personajillos con nombres y apellidos harto conocidos que miraron para otro lado o se mojaron con prebendas, no sé, sin los cuales y sus firmas no es posible hacer el entramado.

Total que con todo eso  en mi cabeza  hoy me miré al espejo y  me vi muy muy  vieja.

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Un mal momento…

Llevo con un borrador abierto sin escribir ni una sola palabra en el blog desde el año pasado. Ya, ya sé que fue ayer, pero suena realmente lejano así escrito.

Y es que me cuesta centrarme, mirar más allá del día a día. El aluvión del horror  que nos muestran los desinformativos es imparable y me provoca un cabreo sordo permanente. Y no, no quiero hablar de Diana Quer ni del abogado de su asesino. Debe de ser muy difícil ejercer la abogacía y no enfangarse. Basta con leer lo que dicen los abogados de la manada y de “el chicle” para  constatarlo. Por cierto que estoy esperando ansiosa la sentencia de la manada porque me temo lo peor.

Tampoco quiero hablar de los que en plan “buenismo” se empeñan en que  se trata de enfermos puntuales que precisan atención psiquiátrica, que es un comportamiento individual no el resultado de un sistema  en el que se gestan asesinos, violadores y maltratadores en cantidades de alarma social, y también  “buenistas” que intentan hacernos creer que fue solo “un mal momento de un individuo” y todos sabemos que “un mal momento lo puede tener cualquiera” y solo es una casualidad que sean  los hombres los que tienen el “mal momento” en el 99,99%  de los casos y en realidad ellos estén pensando que es  “su buen momento”.

Hace unos días me preguntaba de qué hablo cuando no hablo de política y me respondía, casi inmediatamente, que desde que me despierto todo es política. Lo es despertarme sin sensación de frío al salir de la cama, ducharme con agua caliente y secarme con toallas secas. Desayunar, vestirme sin sentir el frío… todo eso es política. Incluso ir al trabajo lo es.

Porque el hecho de que algo tan cotidiano sea un lujo que no está al alcance del  40% de la sociedad en la que vivimos, es por culpa de la política. Y mucha gente se enroca y empeña en afirmar que no entienden de política y que no quiere saber nada del tema. Los programas televisivos en los que se embrutecen también son política y muestran el tipo de políticos que tenemos que, como decimos en mi tierra, llamarlos indecentes es “aponderarlos”. (alabarlos)

Total que una  vez que entras en el engranaje social haces política, eres política, por activa o por pasiva, pero no te libras porque salir de él, también es política. Ser un anti sistema o estar en exclusión  forma parte del funcionamiento del sistema. No podemos huir así que mejor  seamos personas políticas comprometidas y activas en lugar de dejar que nos aplasten los bulldozers de la política.

Y mientras escribo esto acabo de leer que, al parecer, “el chicle” era confidente de la policía y también  que un policía maltratador secuestró a sus hijos.

Seguro que esas son cosas que se hacen en un “mal momento”: que la policía acepta según qué  tipos como confidentes  y la coartada que le proporciona la esposa (desde cuando  es suficiente?) y, como quien no quiere la cosa, van cargando las tintas contra la vida personal, disoluta e impúdica como no se cortaron de relatarnos los medios de desinformación, de la  víctima y su familia.

Y que unos niños hayan sido secuestrados por su padre maltratador, que es un defensor de la lay dispuesto a hacérnosla cumplir “como sea” a los demás, incluso a golpes si es preciso, es otra conducta producto de “un mal momento” puntual que tuvo el buen hombre, no se debe a las políticas educativas, religiosas, sociales, sanitarias, económicas, laborales, organizativas, que nos marcan el paso.

Cuando las imágenes dicen mucho más que las palabras se pueden sacar conclusiones, aún cuando no quieras  “hablar de política”.

El feminismo en imágenes

Mira que es malo leer la prensa! deja un mal sabor de boca horrible

Ayer leo que un ginecólogo le dice a una paciente “este coñito está perfectamente”. Creo que en toda mi vida de revisiones he escuchado nada parecido. Ni de lejos. Ni escuché ningún comentario de otras mujeres  a mi alrededor, aunque no dudo que hubiera casos, pero no se decían y hubiera sido imposible denunciarlo.

Hoy lo que leo es que un abogado que defiende a un “presunto” violador, que fue absuelto de manera incomprensible de otra denuncia de abusos a una taxista, establece como parámetros de defensa que ” no se puede demostrar la penetración porque si no eyaculó no es demostrable” (?) y “si hubiera sido violada no habría venido al juicio con falda”. He anotado  su nombre para evitar cualquier posibilidad de contratarlo si  un día necesito un profesional del sector. Sus palabras son consecuencia de la falta de argumentos para defender lo indefendible (no deja de ser un papelón difícil), pero que se le hayan ocurrido éstos deja traslucir su criterio personal sobre las mujeres y también sobre lo que es un ataque sexual.

Haya o no penetración es una violación. No es una cuestión de flujos.

Yo soy lectora habitual de Barbijaputa  y veo la noticia de que participó en un coloquio con la cara tapada, lo  que permitió a alguna  feminista buena -como las define Pérez Reverte (me jode citar al energúmeno)-  que en las redes sociales se le llena la boca definiéndose feminista,  escribir para intentar desacreditar todas las aportaciones a la lucha contra el mansplaining (en castellano, condescendencia  en las explicaciones de los hombres hacia las mujeres), asesinatos de mujeres,  acosos y micromachismos cotidianos,  que denuncian los escritos demoledores de Barbi.

Con o sin cara las aportaciones de Barbijaputa son  un  clamor contra la realidad sociopatriarcal que nos envuelve. Yo en su caso no daría explicaciones de por qué hago las cosas, si quieren que participe en los debates desde los parámetros que ella marca, bien y, si no, que no la llamen a  debates.

El argumento de crítica se centra en el tema de la invisibilidad de las mujeres. Algo falaz porque no somos invisibles, somos decorativas y adornamos en toda fiesta y sarao que se precie. En navidá, reyes, carnaval, semana santa o vacaciones la imagen de las mujeres es un permanente adorno en  la publicidad, las pantallas televisivas y cualquier otro medio, especialmente los dirigidos al  público masculino como los diarios deportivos.

No es nuestra imagen la que es invisible sino nuestro trabajo, nuestros escritos ,  nuestros puntos de vista y criterios. Y lo son no porque seamos rubias o morenas, altas o bajas, delgadas o gordas, sino porque lo único que interesa a esta sociedad es, precisamente, nuestra imagen y no lo que queramos y tengamos que decir.

Así que totalmente de acuerdo con la postura de Barbijaputa. Ya hay demasiadas mujeres golpeadas y muertas. Demasiadas mujeres acosadas, menospreciadas por el hecho de serlo. Basta con que, imagen aparte, siga desenmascarando tan certeramente al machismo dominante. Incluso el machismo del  bueno

Tuve un jefe  que  cuando  yo planteaba alguna propuesta  me miraba las tetas mientras  hablaba, llevara escote o cuello de cisne, y solo cuando un compañero  decía lo mismo que yo había planteado, con voz varonil y profunda, le parecía oportuna y aceptable.

Y es que  Luis era considerado como un profesional muy inteligente e incluso brillante. Y los de alrededor asentían.

Yo era la única mujer del grupo en una tarea en la que  todos eran  hombres y no solían tenerme en cuenta. Me veían más bien como una “putada” porque mi presencia “les impedía contar chistes verdes” (sic)

Hablo de los años noventa. Se puede decir que fue hoy.

La imagen es precisamente  la que hace que no nos tomen en serio. Si deciden que estás buena, porque “piensan en otra cosa” (se ve en sus ojos) cuando hablas y si no lo estás porque  piensan “vaya callo”. Ellos son los que  valoran. Sigue pasando.

A ver si, al no vernos, nos escuchan aunque no nos vean y entonces sí nos hacemos realmente visibles.

Let’s be careful out there

Qué largo se me está haciendo  el franquismo!

Y las navidades? vas al dentista y en la música ambiente suenan villancicos, algo tuneados en este caso. En los grandes almacenes más villancicos. Algunos sitios  emiten música de villancicos en las calles incluso. Entiendo a Drexler cada vez mejor cuando hizo la canción Silencio

Es difícil el silencio. Yo a veces lo consigo mientras  estoy en la clase de yoga, pero no siempre. Sin que me de cuenta se me cuelan cosas inverosímiles que carecen de interés para mi, pero no me dejan descansar la mente. Cuando lo logro es una situación inenarrable. Silencio. Para que el cerebro desconecte de la avalancha diaria.

Es tal el ruido que no puedo ni escribir. De pensar ya ni hablo.

Hace años al principio de los ochenta recuerdo haber pensado y dicho que por mal que fueran las cosas a partir de ahora nunca serían como  en aquel franquismo maldito (hablaba en pasado). Ahora pienso que fue una afirmación precipitada. No solo creo que puedan ser igual, sino que serán peor. Y que hablar en pasado del franquismo fue un error de pardilla. El único consuelo que me queda, si puedo llamarlo así, es que tengo más vida por detrás de mi que por delante así que  espero ver el horror durante poco tiempo. De momento siento como avanza. Cuando pienso en él  me llega la imagen de el ángel exterminador de las plagas de Egipto en la película de Los Diez Mandamientos  como una sombra  casi imperceptible recorriendo las calles.

Y mientras todo eso sucede ahí fuera (ya decía  con acierto el sargento Phil  Esterhaus  (“Let’s be careful out there”)  intento  apurar el día a día con lo que me gusta: las personas, los libros, la música, el cine, el deporte pausado como corresponde a ciertas edades (nadar y hacer yoga),  contemplar e intentar atrapar el cielo,  el mar… ver desde la ventana de mi despacho  los magnolios transformarse con las estaciones y escuchar e incluso ver algunos de  los pájaros  que se posan en ellos según la época que sea. Ahora toca estorninos  y su ruido  inconfundible cuando salen a volar todos juntos en cuanto sienten que amanece

Estas son las cosas de cada día….

Luego llegan las noticias desde fuera que me hacen notar que estoy viviendo un momento personal privilegiado que me estimula para no perder ni un segundo en dedicarme a lo que me gusta. Informada, eso sí, porque para mi es vital también sentir qué sociedad estoy viviendo. Eligiendo quien me informa sin buscar  la equidistancia, sino tomando partido, partido hasta mancharse, como decía el poeta y cantaba  Paco, también poeta, que nació el mismo día que yo bastantes años antes. Será ese dato lo que nos proporcionó feeling cuando lo conocí. O que nos gustan los mismos poetas… Chi lo sa!

En red ando, en red

amistad en la distancia

uf qué cansancio!

intento ponerme a escribir y resulta que mi cerebro no atina a dar órdenes a mis dedos para que tecleen porque no encuentro las palabras. He borrado ya más de diez amagos de texto. Supongo que se debe al bombardeo de noticias que nos deja sin capacidad de reacción. Nos disparan en forma de abanico hasta que no sabemos dónde mirar y centrar la atención porque cada disparo es más  alarmante que el anterior.

Así y todo sigo pensando que no lo tenemos todo perdido: fueron  15 las  personas que hicieron un homenaje explícito a Franco con el permiso de un alcalde del psoe. Ya ya sé que nos gobiernan, pero eso es otra cuestión, quizá la más importante ,lo admito, y solo deberíamos buscar la manera de quitarlo de ahí, incluso antes de las urnas: conseguir que sea declarado partido delincuente, algo que ya afirmaron policías y jueces, no es que nos lo estemos  inventando.

Pero en realidad no quería meterme en política. Nunca quiero pero….

En este caso yo estaba pensando en el papel de las redes sociales  que, habitualmente, demonizan los clásicos  mass media como el invento  causante de miles de males, tragedias, separaciones matrimoniales, abusos de menores, etc. Como si una herramienta fuera la causa de toda la basura social que nos rodea. Lo mismo pasó con el teléfono, el coche, el tren…siempre que se incorpora alguna utilidad social se demoniza y nos  machacan con las nefastas  consecuencias de su uso.

Yo soy defensora a ultranza de las redes. Incluso de aquellos primitivos chat en los que me he reído, discutido e intercambiado opiniones e ideas buscando siempre la fórmula de expresión más adecuada para hacerme entender sin gestos. No siempre lo consigo, pero me  exige un esfuerzo importante al cerebro y eso, a ciertas edades, es una buena gimnasia mental.

En redes me encontré de todo y ayer lo  comentaba con un amigo. Gente con la que hablaba que encontraron pareja y desaparecieron porque su pareja decía que “lo mismo que  me encontraste a mi, puedes encontrar a otro/a y dejarme”. Nivelazo de por dónde anda la autoestima personal cuando crees que cualquiera puede ser  mejor que tú.  No importa que el interés no fuera conseguir pareja en la red. Todas las personas somos potencialmente peligrosas para la permanencia de la  pareja y más si está  recién formada a través de las redes. Él me comentaba que a la prima de su novia que se chivó a su novia no le gustaba que  intercambiara comentarios y bromas con otra amiga, siendo como era novio de su prima. AYYYY! realmente las redes son un peligro: enseguida nos muestran a la gente como es.

Pero también encontré personas ajenas a toda esa problemática y desde los años noventa hasta ahora seguimos en contacto. A muchas de ellas no las he visto personalmente pero intuyo que , partiendo de la base de que yo me considero normal, son personas normales con las que encuentro cosas en común para compartir.

Ahora nuestras redes son algo más selectivas y eficaces que el chat  para decidir con quien compartir las ideas. De hecho no tengo en mis redes sociales a nadie de mi ámbito más inmediato.  Sucede que ni en el trabajo ni en el pueblo tengo a nadie con quien me interese compartir algo que no sea  hablar del tiempo. Somos mundos distantes sin conexión posible.

Y esta afirmación viene fundamentada porque he tenido gente de mi  entorno en un perfil de facebook y tomé la decisión de borrar el perfil definitivamente. No me gustaba nadie. Solo he salvado 3 personas  y dos de ellas no viven ni son del pueblo ni del trabajo.

En la oficina se habla de las gracias que hacen los niños, de sus problemas  médicos, de cuestiones de hogar y del frío que hace afuera, o no. Haya pasado lo que haya pasado en el mundo, no entra en esas paredes. Vivimos al margen.

Sólo una vez me planteó una compañera “progre” el tema de los titiriteros comentando que le parecía lógico que los metieran en la cárcel… y fue tan vehemente mi respuesta en contra, utilizando los mismos argumentos que después los dejaron libres, que jamás se volvió a mencionar tema alguno . Yo quedé aterrorizada imaginando que si así pensaban la que va de progre, representante sindical del único sindicato de izquierdas que hay,  cómo serían los argumentos del resto, moderada derecha.

Y es que me gusta definirme desde el principio para no perder el tiempo. No soy buena estratega, lo sé.  Aún así lo prefiero a exponerme a la necesidad de controlar el vómito cuando me hablan.

Lo mismo me sucede en las redes desde siempre así que si llega un tipo diciendo aquello de “holamigaquetalestásdedonderes” sin previa provocación, le dejo claro que no me interesa hablar de mi vida. Eso allana el camino al bloqueo del macho profundamente herido en su  virilidad, previo intento de humillarme con su “el día que dios repartió simpatía tú no estabas” que él supuso me dejaría ko.

Ah no, no voy a hablar de machismo que ya corren ríos de tinta al respecto. Solo añadir que fue un buen retrato el que hizo de sí mismo y en cuestión de segundos lo conocí mejor que a gente que trato durante años día a día.  Claro que decía una colega que si después de tantos años de tratarlo,  aún no sabes de que lado respira, va a ser mejor no averiguarlo.Mala cosa.

Y tiene razón.

A este se le veía pelín desesperadico al pobre.

Abominable

Cuando piensas que esto es un atolladero sin salida suceden cosas que te hacen pensar que igual eres un poco agonías y no es para tanto…

Noviembre parece una mes adecuado para que mueran, también,  asesinos y corruptos, lo cual tampoco está mal del todo. También fue el mes del armisticio de la Primera Guerra Mundial,  donde el asesinato y la corrupción camparon a sus anchas. Vamos, que la cosa viene de lejos Los franquistas se empeñaron en hacer coincidir la fecha de la  muerte del dictador, todos ansiábamos que la comunicaran de una vez pues ya llevaba días dando el tufo, con la del falangista  cuya sombra tanto temía el asesino. Y lo lograron. Parece que al franquismo no se le pone nada por delante porque 42 años después de la muerte del sátrapa, sigue con el poder y la corrupción en su mano. Y lo que es peor, los advenedizos como González, Guerra y demás mandamases  de la “izquierda” se sumaron gustosos al festín, da para todos, y se han hecho millonarios. Se ve que la eliminación de todo tipo de servicios y derechos a la población proporciona buenos dividendos a los que ponen la mano.

Pasaron, vaya si pasaron!!

Sin embargo con todo el ruido que hacen da la impresión de que las cosas no  les van tan rodadas . La gente empezamos a cansarnos y no tragamos cualquier bazofia que se les ocurra. Para ejemplo, ponerle en bandeja un programa a Carlos Herrera, sin más intención que provocarnos, y no lograr la más mínima audiencia hasta el punto de eliminarlo  (y mira que los hay malos porque  con el de Cárdenas no sé a qué esperan). Igual es que nos estamos espabilando sin dar demasiadas voces.

Aún.

Así y todo queda mucho por andar. Lo del juicio de Pamplona, lo mismo que el tema catalán, está sacando mucha basura a la luz. Ya era hora en ambos casos. Tener toda esa mierda enquistada es socialmente insano. Tenemos que saber quien son y que, aunque hacen mucho ruido, no son tantos como nos quieren hacer creer. Tienen poder y dinero, eso si… y compran voluntades descerebradas sin reparo alguno.

Mi ordenador del trabajo no me permite entrar en muchas web, pero si en la prensa. Suelo echar un vistazo rápido a las noticias y pararme en alguna de interés. En el caso de El Diario puedo abrir todos los medios y artículos excepto el de Javier Gallego de “Carne Cruda”. Se ve que quien pone las cortapisas tiene muy claras las razones.

pa abominable…..

En fin, y hoy para rematar me encuentro con que  Arsenio Escolar me llama abominable porque no he lamentado ni un ápice la muerte de un tipo cuya moralidad y carrera profesional está mas que en entredicho…por decirlo finamente.

Ay estos progres pero menos me sacan de quicio! el amarillismo se extiende en los medios como una mancha de aceite y, al igual que Macri, a las políticas y saber estar pepero, las apoyan más los medios que el pueblo. A ver si es verdad que ya vamos viendo la realidad de frente y le plantamos cara, massmierda, aparte.

Saturación y hastío

Estaba  leyendo la entrada de Icástico y comparto con él esa sensación de sequía cerebral provocada por tanta política, tanto robo, tanta tomadura de pelo, tanta dictadura, tanta falta de justicia, tanta prepotencia, agotan las neuronas y, ya se sabe,  con los años van desapareciendo y su sinapsis es más deficiente. Sucede que la realidad no la sigo ya por los “mass mierda” sino por la redes sociales que están demostrando ser una herramienta muy adecuada para el pensamiento corto y respuesta rápida, no siempre muy coherente pero, sin duda,  de mucha vehemencia.

A todo el tema político se une el, también político, asunto de maltrato, violación, abusos de poder desde la perspectiva sexual, porque el abuso de poder lo vivimos cada día desde la política, la judicatura, la policía, el empresariado a pesar de lo cual esa situación  parece causar menos escándalo que el abuso de poder desde la perspectiva sexual. Algo que se ha hecho siempre y sin embargo recientemente es un filón de noticias, como si hubiéramos descubierto el Missisipi, que hace fluir ríos de tinta incluso en las revistas mujeriles que aprovechan para mostrarnos fotos  más glamurosas de las víctimas  dejando caer que “algo habrán hecho” si se atreven con esos modelitos que crea la industria para ellas.

Dicen los que conocen a Spacey que es un depredador sexual que si no consigue sus  caprichos sexuales  entonces destroza la carrera cinematográfica de quien,  recién llegado a ella, se los niega. Eso es abuso de poder. Lo mismo que es abuso de poder que unos cuantos políticos intenten despedir a Cristina Fallarás o a cualquier profesional  del periodismo que no les rinde pleitesía. Es un abuso de poder y también jode porque de ellos depende que tengas trabajo o no. A ver si en realidad va a ser todo una cuestión sexual.

Y es que la jodienda no tiene enmienda, dice el refrán, y sigue siendo carnaza y material de escándalo para que nos olvidemos de lo que en realidad importa.

Importa constatar que a un juez se le note nada más empezar el proceso su admiración por una manada de cerdos, que la víctima tenga que narrar varias  veces con todo lujo de detalles lo que pasó (eso es otra violación aún más brutal) y dejar claro que cerró bien las piernas, la boca y el esfínter oponiendo resistencia férrea porque el menor síntoma de relajación presupone consentimiento  y  sería suficiente para un .. “ah!, fue  sexo consentido”. Si, parece que se le nota mucho que van por ahí sus  preferencias desde antes, seguramente, de que se iniciara el proceso. La mujer debe de ser precisa en los detalles más minuciosos y, además, es necesario que unos señores (hombres) con autoridad digan que la víctima no fingía… Lo que ella declare no es suficiente.

También importa mucho que la palabra de las mujeres siga poniéndose una y otra vez en tela de juicio. porque el código social nos define desde siempre como mentirosas, frívolas, calientapollas y sibilinas, de nacimiento.

Y a pesar de la obscena realidad que me rodea  me animo a leerme el “Cuento de la doncella”, con el resultado de que la historia de Atwood, contada y traducida de manera brillante, no me resulta nada, nada, descabellada.  No tengo intención de ver la serie que han hecho. No creo que supere a la   película  de los noventa que vi sin que me dejara demasiada huella.  La lectura del libro es mucho más impactante y estremecedora.

A pesar de que los mimbres con los que se teje la realidad me dejan exhausta me paseo por la redes buscando otra mirada y encuentro que en Twitter, es mi red  favorita, he aprendido a conocer a gente que me parece absolutamente prescindible  sin que necesiten ni los 140 caracteres de rigor para decir lo que piensan. A esa gente la bloqueo sin más. No quiero saber ni que existe ese tipo de personas. Ya sé que están ahí pero al menos yo no las veo y, tal y como están las cosas, considero mi actitud de lo más saludable.

Se que bloquearlas no es solución porque al final leo solo lo que me gusta y quiero leer pero pensando que durante más de cuarenta años estuve leyendo únicamente lo que no quería -mentira sobre mentira hasta que la verdad no importe si llega a descubrirse- y estoy saturada, ya es tiempo de buscar exclusivamente lo que me gusta de gente que me gusta lo que dice y eso me lleva a dejar fuera a todas las cadenas de TV, el 98% de la prensa y  toda la radio, menos Radio3.

Antes veía “El Intermedio” y desde que ni paso por allí noto que he ganado en salud. He descubierto que no los soporto tampoco. A los documentales de los bichos en ocasiones tengo que eliminar  el sonido porque los guiones son obscenos: hablan de asesinos crueles, sumisión y dominio con criterios humanoides y me sacan de quicio.

Si,  estoy hiperhastiada, muy quemada. Agotada diría ya a estas alturas. Definitivamente no veo ninguna salida, solo huir encerrándome en mi propio espacio.

Cobarde? no lo sé.  Me da igual la etiqueta. Tengo suficientes años para permitirme ser lo que me da la gana.