Categoría: Música

Let it be…

Como la poesía aparece cuando no la buscas, incluso, hoy me apetece compartir una de las más bellas que conozco y, además, escucharla de nuevo.

Es una filosofía de vida que comparto por completo y Mikel Laboa uno de mis  poetas  favoritos. Hay que  escucharla en la musicalidad del euskera.

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habría escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo…
yo lo que amaba era un pájaro.
hegoak ebaki banizkio
neria izango zen, ez zuen alde egingo baina nonela, ez zen gehiago txoria izango
eta nik, txoria nuen maite

Tralalalalalalalalalalalala..

 

Otro Año Nuevo sin propósitos.

calvinSe acerca fin de año y dicen que tengo que hacer propósitos. Nunca se me ocurre nada.

Lo que si hago son limpiezas de cajones, estanterías… Pero para poder meter más cosas el próximo año. Además son días  de menos trabajo y es el momento de eliminar lo que no sirve.

Hoy le tocó el turno al primer cajón del despacho

Tiene cosas útiles como una grapadora, una libreta de anotaciones, caramelos de menta, liquidos para limpiar las manos  a lo largo de la mañana, nutrir los labios… y otras lúdicas como una radio, discos de Prince y un bote de chicles.  Falta un cargador del teléfono que acabo de prestar. Eso es lo que he dejado de momento en el cajón.

wp-1482497257377.jpgDebajo de los discos de Prince hay tres películas de Denys Arcand (El declive del Imperio Americano, Las Invasiones Bárbaras y la Edad de la Ignorancia). Es una trilogía cinematográfica imprescindible. También tengo CRAZY, Dragón Rápide, Ser o no ser, Nos miran, Match Point, Celébrity y O Brother. Una mezclilla de cosas para ver si, después de una charla intrascendente, a mis compis les podía interesar ver películas con cierta calidad. Pero no, me miraron como un bicho raro y desde el desconocimiento cinematográfico más absoluto, rechazaron cualquier posibilidad de ver nada(tengo un hijo/a y solo veo películas para niños, no tengo tiempo, no veo cine…..) Están en mi cajón desde entonces. Haré el propósito de llevármelas a casa y, algunas, volver a verlas.

Con libros ni lo intenté.

 Aquí no se habla de nada de lo que sucede fuera, ni bueno ni malo. Nada. Y, a veces, suelto el cebo y noto en sus miradas que estoy hablando otro idioma. Vivimos en distintas galaxias. Igual es que son más jóvenes y sus inquietudes son otras. No sé cuales, pero otras. Nunca las han manifestado.

Alguna es realmente peculiar y cuando la miro dudo que piense.

La semana tras el largo puente llegué y solo estaba abierto y con luz uno de los despachos. Saludé por su nombre  y le pregunté que tal el puente, mientras me dirigía al mío. Unos momentos después (es de actitudes lentas) se asoma a la puerta y me dice “cómo sabías que era yo la que estaba?. La miré incrédula “estaban todos los despachos cerrados y solo el tuyo tenía luz… fue fácil no crees?” “ay si, que tonta. Yo sería una mala detective”. Con vocecilla de niña pequeña.

La miré con una sonrisa de circunstancia sin decir nada.

Me faltan complicidades. Al final solo comento en casa, pero los dos ya nos sabemos y no descubrimos nada nuevo porque, además, estamos de acuerdo.

Recientemente he descubierto un blog de una chica de 17 años que vi crecer desde los cinco, ya era alguien muy especial, y me da vidilla ver sus comentarios sobre la vida y sobre  libros. O sea que no, no  es la edad.

Tal vez un propósito puede ser superar el día a día y que no me supere a mi.

… or just walk around with you

imagesEn 1974 yo trabajaba y además soñaba con ser periodista pero había que ir a Madrid a estudiar y yo no había hecho el COU. Tropecé con alguien que colaboraba con la empresa  y me animó a estudiar a distancia. Entonces percibí una posible puerta abierta a la esperanza de lograr mis sueños  y decidí estudiar COU nocturno y el acceso a la Universidad en octubre de ese año.  Fue esa decisión lo que me abrió a todo un mundo insospechado por mi: un extraordinario profesor de literatura que más tarde fue también amigo, Jose Bolado,  me proporcionó una lista de autores “imprescindibles” totalmente desconocidos en el círculo en el que yo me movía entonces; compañer@s que también trabajaban y además luchaban  por sus derechos; nuevos términos en el lenguaje de mi diccionario personal… Todo un mundo que absorbí como una esponja con todos mis poros abiertos a las novedades que me iban atrapando.

Franco se moría muy lentamente y yo iba conociendo la lucha obrera, leía todo los autores malditos que caían en mis manos: dormía poco, trabajaba, estudiaba y leía sin parar. Y conocí la música de la mano de un grupo de gente del instituto muy diferente a lo que estaba acostumbrada a tratar: escuché a Dylan, me empapé de los Rolling Stones y apareció Leonard Cohen desatando mi pasión absoluta y rendición total a esa voz que aún no entendía . No podía dejar de escuchar una y otra vez las viejas cintas que me prestaban

Capitulé sin  pelear  ante  su voz y sus letras, leí sus libros de poemas mal traducidos e historias que sucedían en ciudades americanas y canadienses que a mi me resultaban muy lejanas, desconocidas e incluso ajenas a mi inexistente experiencia vital, pero estaba totalmente entregada a su música. Me había atrapado con “so long Marianne” “Suzzane””Hey, That’s No Way to Say Goodbye” “The partisan” “I Tried to Leave You” .

Fue toda una revolución, hormonal incluso, que desordenó mi aburrido y ordenado mundo. El cerebro estaba empezando a situarse en la realidad social  y personal que yo había obviado hasta entonces, como si no fuera conmigo el tema.images-1

Después vendrían “Hallellujah” “Dance me to end of love” “I’m your man” y  “First we take Manhattan” que junto con “Everybody knows” son toda una declaración de intenciones contra este maldito fascismo.

No hay un ápice de esperanza?

Desde hace 42  años yo he seguido la historia musical de este hombre al que jamás pude ver y escuchar en directo. Era uno de mis sueños hasta hoy mismo.

Cuarenta y dos años  de amor incondicional a sus letras, a su voz, a su música y a su repulsa hacia el sistema.

Gracias por dejarnos tantos y tan bellos regalos. Realmente es mi hombre, tiene razón.

Y no, al final no estudié periodismo, pero si  finalicé los estudios en la universidad después de aquel año que supuso todo un cataclismo en mi vida con la irrupción de la  voz y las canciones de Cohen  en mi cerebro, haciendo añicos  todos mis encorsetados esquemas.

Estrofas sueltas

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La Escapada(1962) Gassman y Trintignant

Muchos días cuando me levanto y mientras preparo el desayuno me vienen a la cabeza  estrofas incompletas de viejas canciones de mi  infancia y adolescencia  e inmediatamente las desmenuzo  mientras pienso cómo han estructurado nuestro cerebro desde una radio que solo cantaba en español por mandato gubernamental.

Desaprender es un proceso muy muy dificil

Hoy, mientras hacía las tostadas del desayuno,  vino  a mi cabeza “y dicen que  tu eres el rey de la ciudad y un nuevo amor a cada instante tu tendrás pero no importa y aunque sé que soy para ti una diversión qué voy a hacer si soy asi, estoy hecha para amarte” e ignoro por qué me quedé con esa maldita estrofa de la que desconozco  quien la cantaba, cuando, y cómo es el resto de la canción aunque, visto lo visto, mejor no saberlo. Tengo la corazonada que es la traducción de una melodía  de France Gall o similar. Eso llegaba de la Francia de la libertad, igualdad etc…Pero no, no voy a referirme al machismo de la canción, que ya hay demasiadas cosas escritas sobre el tema. Es solo el asombro que me provoca encontrar en mi memoria esos retazos sin referencias.revista_fans__d

Otras veces lo que me llega a la mente son canciones de la iglesia de los setenta que pretendían modernizar el escenario de la misa guitarra en ristre: yo pensaba que el hombre era grande……. y grande es solo dios” o esa otra “en el camino de Emaús….” Por suerte, en todos los casos solo recuerdo estrofas sueltas que,precisamente por eso, se repiten.

Son raros esos despertares musicales inconsciente que tu cerebro racional rechaza de plano. Recuerdo que una vez de niña soñé que cantaba la letra entera de la canción “Pulpa de Tamarindo” y cuando desperté era cierto, sabía toda la letra. Claro que no es difícil ni tiene gran mérito por lo repetitiva. Pero aún hoy la sé entera, no la he olvidado.

No soy la única a la que le pasan estas cosas. Conozco a alguien que se despertó recientemente cantando Gibraltar Español  a pesar de conocer solo una estrofa. Estaba espeluznado por el hecho. Pero de eso tiene la culpa Cachitos de hierro y cromo, fijo.

ninos-sirios-refugiados_270x250Mi amiga del bachiller, Blanca, dice que siempre fui muy cancionera yo , pero a día de hoy canto algo peor que Víctor Manuel, según mi crítico más cercano. Imitar lo imito muy bien, sobre todo cuando digo eso de “hoy puedee ser un gran diiiaaaa” poniendo acento del terruño.

Esas canciones solo me llegan a la cabeza cuando aún no he despertado del todo. En cuanto entra el cerebro a funcionar y me invaden las noticias del día, desaparecen como por ensalmo. Ahora mismo no sabría referirme a ninguna letra  de aquellas que impregnaron mi educación emocional más temprana. La realidad es tan aplastante que no deja espacio para mirar atrás y además aquello parece solo un pesadilla infantil sin consecuencias. A no ser que forme parte de los mimbres con que hemos tejido  el hoy, que es lo que se entrevé.

Y mientras aprendo el alfabeto del grito..

Bermeo en fiestas de Andramari
Bermeo en fiestas de Andramari

No hacía ni un mes que había llegado al País Vasco cuando se produjeron los crímenes en Vitoria-Gasteiz.

Para mi no era nuevo el tema del País Vasco y sus Estado de Sitio porque cuando estudiaba COU estaba en un grupo de lucha que nos reuníamos para hablar de esos y otros miles de temas sobre la política franquista. Asambleas interminables entre el humo de los cigarrillos y redacción de panfletos para concienciar a la gente que, como ahora, parecía al margen de lo que estaba sucediendo en España. Franco se moría. Pero solo su cuerpo.

Una vez me paró una pareja de grises para echarme piropos y preguntarme a donde iba en plan “acaramelado”. Yo llevaba debajo del jersey y del tejano un montón de panfletos para tirar desde una ventana del instituto al patio. Solo querían ligar y yo no entendía nada. Mis jerseys eran enormes siempre porque nunca sabía qué iba a meter debajo, aparte de mi misma.

Las siglas se amontonaban en mi cabeza todas con ideas similares pero distintas, al parecer. Nuestra eterna izquierda que no  ha aprendido. No hemos aprendido.

Pero ese tiempo me sirvió para descubrir la música y Lluis Llach fue uno de mis descubrimientos más importantes  y me aprendí sus canciones escuchándolo  comprándome sus discos, aunque apenas tenía dinero e incluso un día fui al Monte de Piedad a ver si podía empeñar unos anillos, cadenas  y una pulsera de plata, para poder comprar libros y discos en Musidora, mi librería de referencia.

Se rieron de mi y me dijeron que me marchase con mi plata. No era mayor de edad, pero sobre todo se rieron de que quisiera empeñarla para comprar libros.

Fue una época extraña en la que caminé  mucho sola y dejé de ir a las discotecas.

Seis meses después de terminar COU y la selectividad mi vida cambia por completo y me voy a vivir al País Vasco. Inmersión en el problema de lleno. Y poco más de 20 días después sucede la matanza de Gasteiz, que todos hicimos nuestra. Las manifestaciones, las huelgas generales, el silencio, la guardia civil obligando a las tiendas y bares a abrir sus puertas por las que nadie entraba. El pueblo fantasma que se congregaba  en silencio en la plaza. El miedo a las cargas de los antidisturbios, barricadas, portales que se abren para  dejarnos subir corriendo a un piso que se llenaba de gente que huía. Silencio mientras esperábamos que se fueran los antidisturbios. El corazón a mil por hora….Mil veces en otras tantas manifestaciones en Bermeo, en Bilbao.. todos en la calle y, entre una y otra, reuniones para discutir estrategias, siglas y más siglas, asambleas…

Seguía  la misma  historia asamblearia y de múltiples siglas aunque las circunstancias allí  eran tremendas por  la violencia usada contra el pueblo en general, cuando hacían salir a la gente en fila de los bares y  golpeaban de manera indiscriminada, cuando preparaban detenciones nocturnas con gran dispositivo policial …Era la provocación del que tiene el poder y abusa de él.

Fue una época viva, impresionante, con muchos muertos, muchos encarcelados.. y mucho miedo también.

Cuando salió a la venta el disco de Campanades a Morts lo compré inmediatamente y canté todas sus canciones una y otra vez  llorando de manera incontenible, hasta aprenderlas de memoria.

Y sigo llorando hoy mientras miro el documental y canto bajito.

Seguimos en un bucle casi cuarenta años después. Siguen sin pedir perdón de lo que  sin duda fue un aviso de la  sangrienta transición que nos esperaba, pero que nos venden como modélica, con el sanguinario  Fraga al frente y su ayudante, que no se quedó atrás, Martín Villa.

La excusa  que esgrimió el poder para reprimir a los obreros fue  “el momento de crisis económica”. Como ahora.

Por  eso sé que estoy en un bucle permanente.

En el cuarenta aniversario volveremos a reivindicar que alguien pida perdón y tampoco nadie pedirá perdón. Nunca lo harán.

Ni bambis ni cuervos…

Y volveré a llorar como hoy, como entonces, desconsoladamente.

Assassins de raons, de vides,
que mai no tingueu repòs en cap dels vostres diez
i que en la mort us persegueixin les nostres memòries

A día de hoy, solo puedo decir…

papel digno de la época. No limpiaba tampoco
papel digno de la época. No limpiaba tampoco

Ayer paseándome por la red encontré de casualidad una canción de Aute que hace mucho que no escucho y en YouTube un concierto entero que me enganchó hasta las dos de la mañana. Hoy una amiga de Facebook me pregunta si estoy bien porque una de las canciones, incluí muchas en mi face, habla de los recuerdos de la adolescencia.

Me llamó la atención su pregunta. Supongo que me imaginó añorante, a mis taytantos  muy largos,  y sonreí imaginando “mi adolescencia” esa edad conflictiva tan llena de inseguridades, donde vende el “ser más guapa que”, cuando ves que “el que te gusta” ni te mira  e intuyes que todas  tus amigas tienen muchos más encantos que tu misma y parece que la vida solo se centra en  esos domingos de pasear incansables mirando a fulanito y menganito, que ni puñetero caso nos hacían, y llegabas a casa pensando  a ver si llega otro domingo y sucede algo diferente. Menos mal que por la semana tenía que estudiar para no perder becas y eso daba poco tiempo a jueguecitos, aunque  en realidad había tiempo para todo incluso para hablar interminablemente de nada.

Hablar de chicos desde la más absoluta ignorancia. Entrar en grupos de jóvenes que  pululaban en torno a la iglesia, iban de campamentos y encuentros espirituales y  a todas esas cosas en las que jamás me dejaron participar en casa, hoy sé que por suerte para mi. Pero ellos hablaban un lenguaje que yo no  era capaz de traducir, parecían profundos y llenos de inquietudes. Establecían relaciones amorosas en las que siempre había alguien llorando…

Y todo eso lo miraba atónita y sintiendo que yo no podría alcanzar jamás aquellos niveles. Siempre fui una adolescente desubicada y  ahora soy una mujer desubicada también a  mi edad. La diferencia es que ahora no me importa, es más, me encanta. Pero entonces la sensación de ser un bicho extraño y poco digno de merecer experimentar tan profundos sentimientos  me hacía llegar a casa  cada domingo más perdida que el anterior. Buscaba la profundidad en los libros. Libros espantosos de cuyos títulos preferiría no acordarme, “el libro del joven” “el libro de la joven” el diario de anamaría y el de Daniel… los devoraba buscando entender algo!Libros  de Martín Vigil, comportamientos adolescentes……..Qué despropósito!!  Estaba en el grupo equivocado!

La cuestión es que con esos libros tan sesudos me pasaba como con los grupos: usaban un lenguaje que yo no entendía  por más que me esforzaba en  entender y  me provocaba la misma desazón leerlos que hablar con aquella gente.

Mi ignorancia me convirtió en intransigente y , aunque no lo recuerdo, puedo imaginarme dictando sentencias incomprensibles sobre lo divino y lo humano. Una era yo, que no me gustaba porque era primaria en las emociones, y la otra, que mandaba más, la que  prejuiciaba todo lo que no entendía.
Y como no entendía nada….

Total que cuando  con dieciséis se me acercó alguien que me hacía temblar, en lugar de dejarme temblar me parapetaba en las monsergas aprendidas y cuanto más intensas eran mis emociones y sensaciones físicas, más me enfadaba conmigo y con el mundo. Y como el mundo entonces era él, pues me enfadaba con él. Y creí que me había hecho mayor cuando las lágrimas y las palabras que no entendía se hacían más frecuentes.

Cuanto daño hizo esa maligna institución llamada iglesia!. Solo cuando sobre los 16 años la abandoné, pero muy lentamente, conseguí  quitarme ataduras y telas de araña en las que estaba atrapada.

Y lo peor es que nos intentan vender los setenta como algo fashion  y añorable!. Lo único que tenían de bueno es que no teníamos arrugas pero la mente, al menos yo, la tenía para lifting!.

Nunca lo hice en persona, debería tal vez, pero pido perdón a quien con tanta paciencia me sufríó dos años  cuando éramos unos críos jugando a mayores.

Se podían decir tantas cosas!

Obviamente  no es la adolescencia lo que añoro. De hecho no añoro nada. Me habría gustado vivir esos años de otra manera, más relajada y sin los putos fantasmas de la culpa encima, pero claro eso es lo que sé hoy .

Y, como dice Aute ,”queda la música..” Aunque su música no haya sido la de mi adolescencia sino más bien de la época en que los fantasmas  ya se habían esfumado.

 

 

 

 

Añado nueva entrada

Añadir una nueva entrada… cómo si fuera fácil enfrentarse a la pantalla y empezar a escribir!

Y de qué añado una nueva entrada si la política acapara toda mi atención y lo que sobran son palabras sobre la política y faltan acciones, acciones que sean capaces de que dejemos de hablar de esta política. Pero yo tampoco las sé. Pero lo que no es soportable es aguantar a un gobierno que tiene poblaciones, como en la misma posguerra, en las que uno de cada tres niños no tiene para comer,  mientras ellos se embolsan miles de euros al mes. No entiendo que sigamos mirando y hablando y hablando y escribiendo sin parar.

Pero yo no quería hacer una entrada para hablar de esto…y no tengo de qué hablar porque todo lo demás queda minimizado en importancia al lado de lo que nos sucede y que parece imparable como un alud en la montaña.

Además mi vida gira cada vez más en torno a la política diaria del día a día municipal que es también caótica, y la neurona no da para mucho más. Quedan los libros, la música y algo de cine antiguo, porque lo que es actual ni lo miro.. Cuando nos juntamos los amigos terminamos hablando de la situación que nos rodea indefectiblemente. No hay respiro. Ya no nos dejan.

Y encima se me ocurre ponerme a leer “Crematorio”de Rafael Chirbes. Magnifica pero la he dejado de momento. Ahora estoy en el kindle con una entretenida “Perdida” de Gillian Flynn, más que recomendable. Suspense in crescendo  sin artificios ni artimañas vacuas. También leí la novela de Aníbal Malvar  “la balada de los miserables”, más que recomendable pero dentro de la línea de Crematorio, recorriendo corrupción. Y en el mismo soporte “La isla de los cazadores de pájaros” de Peter May que se deja leer muy bien con magníficas descripciones de una tierra durísima.

Pero como lo mío es el papel, sigo con libros pendientes de Saramago “El año de la muerte de Ricardo Reiss” porque  Pessoa es sin duda mi autor de cabecera. Quiero saber qué me cuenta Saramago. y la “Trilogía Mediterránea” de Lawrence Durrell, el hermanísimos del autor de “Mi familia y otros animales” cuyo cuarteto de Alejandría tanto me apasiona. Esta trilogía me la regaló Cecilia con muy buen tino en su elección. Me conoce bien.

Vamos, que tengo para entretenerme un montón. Y mientras escribo escucho a Melody Gardot, que también recomiendo.

http://www.youtube.com/watch?v=SkBuxeIsXDo

los paseos bloguerosMira, intenté hacer una entrada agradable, que sirviera de bálsamo e incluso  se hiciera isla entre tanta mierda como nos invade, y me siento mejor. Todavía quedan pequeñas cosas, además de los recuerdos y ver pasar la película de lo he hecho todo este tiempo, y mira que es mucho ya!. la música es la que consigue que me parezcan importante todas las cosas  que he vivido y que pueda sentir un profundo afecto por las personas con las que las compartí y que tan buenos recuerdos me dejan. Tal vez mientras siga sintiendo, lo que carece de importancia es la  realidad diaria.

Abrazos querid@s amig@s  de todos los tiempos.