Categoría: Sensaciones

Amor. Justo como en la Radio

Casi siempre que puedo veo el programa “Días de cine” de TVE2, y ,aunque ya no es como cuando lo presentaba mi amadísimo Antonio Gasset, lo recuerdo siempre porque me suele traer a la memoria una de sus frases más contundentes “para ir al cine con esta cartelera hay que tener coeficiente intelectual negativo”.

La semana pasada me llamaron la atención los comentarios sobre la película interpretada por Annette Bening Film Stars Don´t Die in Liverpool (Las estrellas de cine no se mueren en Liverpool) , los ríos de tinta que han corrido sobre el tema y su eslogan de mayor impacto. “Amor, Justo como en las películas”. Y por las escenas que pasaron se ve que hay mucho glamour con modelos pastel y mucho “flou artístico”. Y es que Hollywood vende lo que cae en sus manos sin reparos difuminando la realidad que haga falta.

Inevitablemente y sin pretenderlo me vino a la mente la historia de amor que conozco, anterior a la de la diva, que no tiene el glamour de Hollywood pero si el de la Radio, cuyo máximo esplendor reside en las voces de los protagonistas. Esas voces inolvidables de Juana Ginzo y Luis Rodríguez Olivares.

Cómo no pensar en ellos!! Es una historia similar, con la ventaja de que la suya acaba bien: aún siguen juntos.

Fue posible que se amaran al margen de lo que dijera el mundo y, tal vez, eso le resta glamour a su historia para ser película, porque la han hecho cotidiana, sin tapujos. Sin tragedias.

Ya lo he contado más veces pero conocer a Juana Ginzo, hablar con ella tres días durante horas supuso un antes y un después en mi forma de ver la vida y mi mentalidad. Aunque la conocí en 1995 sabía de su existencia desde hacía muchos años porque, sin haber escuchado culebrones en la radio y mi madre tampoco, era inevitable saber de la existencia de Ama Rosa y su voz protagonista y, sobre todo, porque mi marido la admiraba y admira muchísimo, tanto que llegó a formar parte de nuestras conversaciones cuando la veíamos en algunas escenas de cine español.

Llegó a interesarme mucho su vida como modelo de pensamiento y coherencia, sobre todo desde que la vi en un programa de TVE2 donde ella aparecía sentada en un sillón tipo Emmanuelle y la presentadora, ni recuerdo quien era porque Juana llenaba la pantalla por completo con su físico, gestualidad y voz, le hacía el siguiente comentario “tu marido es más joven que tú y hay muchas mujeres jóvenes y guapas… no temes que te sea infiel?” a lo que Juana, sin inmutarse y con su característica rapidez mental, respondió “y tú? no tienes miedo que te sea infiel? hay muchas mujeres más jóvenes y guapas”. Se notó en la reacción de la presentadora que le había dado en toda la linea de flotación. Juana al sentir su desconcierto se apiadó y trató de explicar de manera menos incisiva y directa el papel del amor, la edad y todos esos tópicos con los que navegamos cada día y nos encorsetan haciéndonos infelices.

La imagino toda su vida teniendo que explicar como es posible una relación donde la mujer es mayor que el marido y blablabla. Y supongo que Luis también, pero a las mujeres se nos ataca más. Nadie cuestiona la situación al revés.

Y es que estamos hablando de antes de los setenta y esa pareja era algo inaudito incluso en personas públicas! Juana Ginzo es mucha Juana y Luis Rodríguez Olivares no se queda atrás.

Mucho antes la primera entrevista que vi de Juana fue en una revista femenina, recién salida al mercado, Dunia , y que compré en un quiosco para que me tapara porque, al parecer, iba con una camisa que levantaba a mi paso todo tipo de comentarios masculinos obscenos, lo que me hizo sentir totalmente atrapada, así que camine con la revista cubriendome y los brazo cruzados hasta llegar a casa, harta del mundo!.

Cuando la ojeé vi la entrevista con Juana Ginzo que despertó mi total admiración por sus respuestas rompedoras con el modelo social que vivíamos, sin llegar a imaginar jamás que iba a conocer en persona a alguien así. Ni a ella ni a Luis. Más de 25 años después estuve con unos amigos muy queridos en su casa de Madrid comiendo y fue una jornada inolvidable en la que ambos cocinaron para todos.

Podríamos haber permanecido allí sin sentido del tiempo. Por suerte Juana, sin contemplaciones, nos dijo, “se acabó la tertulia, que ahora tenemos que prepararnos para ir a la entrega de los Goya”, lo que le agradecí en el alma porque, desde nuestra “pazguatez”, no sabíamos como despedirnos, ni como hacer nada. Solo sabíamos estar disfrutando como en una nube de estar en su casa, hablando con ellos.

Como imaginar que iban a formar parte de mi vida aunque estén a cientos de kilómetros!

A día de hoy mantengo el contacto con ellos a través de Luis porque Juana, aunque se acuerda en parte de habernos conocido, a estas alturas sus intereses están puestos en otras cuestiones. Pero gracias a Luis seguimos profundizando el conocimiento de nuestra manera de pensar y ver el mundo.

Y esto viene a que dos famosos españoles han tenido una historia de amor desde los años sesenta como la de Grahame y Turner en los años setenta, pero sin tragedia. Ellos también han contado su experiencia y siguen conviviendo ajenos a las desdichas hollywodienses que tanta seducción proporciona al cine.

Gracias amigos. Un abrazo de corazón, sin medida!

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Mononeuronas al poder

Imposible dejar pasar y no hacerse eco de este artículo después de la propagando que ayer se hizo desde los domesticados medios de comunicación,  con diferente pelaje ideológico (aunque es muy reducido el espectro) al responsable del foro más infame de la net, al que planeta le publicó un libro firmado por él.  Unas entrevistas frívolas,  dando cancha a las justificaciones de la existencia del foro,  sin  animo de entrar en profundidad en la realidad de esa basura misógina de la que presume. Igual la razón es que tampoco el cerebro del tipo, visto frente a frente,  da para mucho más y por eso dudo, dada la escasa terminología que usa y su vocabulario reducido, que haya escrito nada que merezca la pena figurar en un libro excepto quel detrás de él esté una mente machista ensalzada por el sistema  de un reverte de turno que se identifica plenamente con la mononeurona del maromo. Gracias , una vez más, Barbijaputa

Si no se para el mundo, yo me bajo

De verdad alguien cree que podemos hacer algo en un mundo que de manera global se mueve en la ignominia? A quien denunciamos tanto horror? a nuestros verdugos y asesinos? a quien consiente y lo apoya para obtener pingües beneficios? qué organismo no está contaminado por las políticas más abyectas de los que dominan el mundo? Nuestras voces no son ni zumbido de moscardón en sus oídos,  son apenas un rumor vago para la sordera institucionalizada.

Hace mucho que pienso en bajarme de aquí. No sé que sentido tiene nuestra presencia. Me siento inútil y con privilegios. Esta noche soñé que era una refugiada en una cadena de esclavismo y que  permanecía amontonada con otras personas dentro de una red, física, que nos transportaba en cargueros. No, no suelo ver películas ni reportajes de refugiados desde hace años, pero se ve que las imágenes se quedan grabadas y otras  son fruto del imaginario global, supongo.

Mas de 50.000 niños y niñas, solo en Sudán, son hijos de las violaciones.  Carne  para los futuros sanguinarios y codiciosos  salvadores que sucederán en sus fechorías a los actuales. Tiene que haber repuesto por ambas partes y la de los salvadores ya lo tienen asegurado.

Me iré sin dejar detrás de mi ninguna huella. Nunca quise dejarla y si alguna vez se me pasó por la cabeza que había cometido un error, cada día me confirma que he hecho bien. Al menos he hecho lo que quería y quiero.

Y es que nunca me gustó el mundo ni sus reglas más cotidianas, pero ahora la náusea se ha instalado de un modo permanente

Habrá algo más inútil  que permanecer aquí mirando nuestra basura mundial?

Lo único que no deja de sorprenderme cada día es la música que me  cobija y permite flotar por encima de la realidad

http://www.nazanin.es/

http://www.elviejotopo.com/articulo/un-caos-controlado-entrevista-a-nazanin-armanian/

 

Una realidad que marea

Qué difícil es profundizar en algo más que los titulares de las noticias. Cuesta leer en el día a día sobre corrupción, machismo, violaciones, abusos a la infancia.. en este nuestro país del primer mundo. No hablo de lo que sucede fuera que ya se escapa de mi comprensión.

Me supera y me noto muy  irritada.

Y a esto tengo que añadir que mis lecturas no mejoran en nada el estado de ánimo.

Se me ocurre ponerme a leer un libro sobre el mal llamado caso Renedo, también caso Marea y que para mi es el Caso Riopedre: el caso de corrupción en Asturias que salió a la luz gracias a una jueza que, tras meterlos a todos en la cárcel, fue inmediatamente separada de él.

El libro lo escribe un periodista que estuvo encargado de las crónicas del suceso en un diario local. Él se describe como el que más sabe del tema. Yo no lo pongo en duda, pero el libro está escrito para salvar la imagen del “insigne” Riopedre y su segunda de a bordo, Otero, muy religiosos ambos, cargando las tintas en Renedo, conocida como “la tacones” que, al parecer, dedicaba el dinero  robado a jugar en  las máquinas tragaperras. Como un relato de novela negra, bastante ameno, nos cuenta, en forma de anécdota, el recorrido de esta mujer pero omite casi todo lo referido a las acciones del  consejero de educación y su directora de confianza.

Hace referencias positivas a él en su trabajo  como el hombre que innovó en educación, que aumentó las horas de matemáticas y lengua en la enseñanza (el resultado fue un índice de fracaso brutal, por cierto). Un hombre “bondadoso” que trató de manera “cordial” temas educativos con el profesorado y padres. Muy dialogante él.  No se sabe bien en base a qué tales afirmaciones pues su etapa fue calificada de “problemática” “con escasas luces y muchas sombras”, antes incluso de que saliera a la luz la  corrupción que ocultaba.

Un hombre que además trabajó en la legalización del PCE en Asturias junto con su amiguísimo Areces (En la historia del PCE que escribe  Gregorio Morán sus nombres ni aparecen). No menciona que nunca  convocó oposiciones porque no “había dinero”, ni la escasez de profesorado, ni el aumento del número de horas lectivas y número de alumnos/as por aula, entre otras muchas cosas que no hizo por la educación mientras estuvo de Consejero.

Y, por si esto fuera poco, un hombre que apenas tiene 2.000 euros en el banco, que alquila una habitación de su casa a una estudiante para aumentar sus ingresos, supongo, y que todo lo hacía (corromperse) “por su hijo, no para él”

Imaginamos la terrible situación económica de un ex Consejero en el Principado de Asturias que tuvo un sueldo alto y, por tanto, una jubilación alta, del que no se conocían cuentas bancarias (donde  le ingresaba el salario mensual el Principado?) y que, ahora que se conocen, está casi en la ruina.

Todos esos son sus méritos, al parecer. Y todo por su hijo.

Qué hace con la, sin duda, abultada nómina de  cargo político jubilado?

También me pregunto  qué hizo con todo el dinero que ganó y con todo lo que recibió, según sentencia, como regalos. Este humilde exconsejero tiene, dicen, un piso en Oviedo, un chalet en Llanes y una nave que  compró para su hijo.

Pobre hombre.

En resumen que el libro es una exculpación  e intento de loa  de un político cuya corrupción quedó manifiesta y sentenciada (está recurrida, si), ignoro a cambio de qué, pero el bienintencionado periodista se vio negro para poder decir algo positivo porque  si lo que dice es todo lo que puede alegar a su favor, no tiene nada. Por eso lo cita tangencialmente y, por supuesto, no menciona el  pasado clerical del menda y su socia.

Supongo que el escritor piensa que nos conformamos con lo que nos cuenta cuando lo que realmente nos da una idea de la realidad es justo lo que oculta. Y hasta  creerá que con su libro tapa la realidad más indecente que, como el silencio del Principado, nos dice en voz bien alta que estamos ante la punta del iceberg  de lo que pasa en la administración, donde ponen su granito de arena determinados personajillos con nombres y apellidos harto conocidos que miraron para otro lado o se mojaron con prebendas, no sé, sin los cuales y sus firmas no es posible hacer el entramado.

Total que con todo eso  en mi cabeza  hoy me miré al espejo y  me vi muy muy  vieja.

El feminismo en imágenes

Mira que es malo leer la prensa! deja un mal sabor de boca horrible

Ayer leo que un ginecólogo le dice a una paciente “este coñito está perfectamente”. Creo que en toda mi vida de revisiones he escuchado nada parecido. Ni de lejos. Ni escuché ningún comentario de otras mujeres  a mi alrededor, aunque no dudo que hubiera casos, pero no se decían y hubiera sido imposible denunciarlo.

Hoy lo que leo es que un abogado que defiende a un “presunto” violador, que fue absuelto de manera incomprensible de otra denuncia de abusos a una taxista, establece como parámetros de defensa que ” no se puede demostrar la penetración porque si no eyaculó no es demostrable” (?) y “si hubiera sido violada no habría venido al juicio con falda”. He anotado  su nombre para evitar cualquier posibilidad de contratarlo si  un día necesito un profesional del sector. Sus palabras son consecuencia de la falta de argumentos para defender lo indefendible (no deja de ser un papelón difícil), pero que se le hayan ocurrido éstos deja traslucir su criterio personal sobre las mujeres y también sobre lo que es un ataque sexual.

Haya o no penetración es una violación. No es una cuestión de flujos.

Yo soy lectora habitual de Barbijaputa  y veo la noticia de que participó en un coloquio con la cara tapada, lo  que permitió a alguna  feminista buena -como las define Pérez Reverte (me jode citar al energúmeno)-  que en las redes sociales se le llena la boca definiéndose feminista,  escribir para intentar desacreditar todas las aportaciones a la lucha contra el mansplaining (en castellano, condescendencia  en las explicaciones de los hombres hacia las mujeres), asesinatos de mujeres,  acosos y micromachismos cotidianos,  que denuncian los escritos demoledores de Barbi.

Con o sin cara las aportaciones de Barbijaputa son  un  clamor contra la realidad sociopatriarcal que nos envuelve. Yo en su caso no daría explicaciones de por qué hago las cosas, si quieren que participe en los debates desde los parámetros que ella marca, bien y, si no, que no la llamen a  debates.

El argumento de crítica se centra en el tema de la invisibilidad de las mujeres. Algo falaz porque no somos invisibles, somos decorativas y adornamos en toda fiesta y sarao que se precie. En navidá, reyes, carnaval, semana santa o vacaciones la imagen de las mujeres es un permanente adorno en  la publicidad, las pantallas televisivas y cualquier otro medio, especialmente los dirigidos al  público masculino como los diarios deportivos.

No es nuestra imagen la que es invisible sino nuestro trabajo, nuestros escritos ,  nuestros puntos de vista y criterios. Y lo son no porque seamos rubias o morenas, altas o bajas, delgadas o gordas, sino porque lo único que interesa a esta sociedad es, precisamente, nuestra imagen y no lo que queramos y tengamos que decir.

Así que totalmente de acuerdo con la postura de Barbijaputa. Ya hay demasiadas mujeres golpeadas y muertas. Demasiadas mujeres acosadas, menospreciadas por el hecho de serlo. Basta con que, imagen aparte, siga desenmascarando tan certeramente al machismo dominante. Incluso el machismo del  bueno

Tuve un jefe  que  cuando  yo planteaba alguna propuesta  me miraba las tetas mientras  hablaba, llevara escote o cuello de cisne, y solo cuando un compañero  decía lo mismo que yo había planteado, con voz varonil y profunda, le parecía oportuna y aceptable.

Y es que  Luis era considerado como un profesional muy inteligente e incluso brillante. Y los de alrededor asentían.

Yo era la única mujer del grupo en una tarea en la que  todos eran  hombres y no solían tenerme en cuenta. Me veían más bien como una “putada” porque mi presencia “les impedía contar chistes verdes” (sic)

Hablo de los años noventa. Se puede decir que fue hoy.

La imagen es precisamente  la que hace que no nos tomen en serio. Si deciden que estás buena, porque “piensan en otra cosa” (se ve en sus ojos) cuando hablas y si no lo estás porque  piensan “vaya callo”. Ellos son los que  valoran. Sigue pasando.

A ver si, al no vernos, nos escuchan aunque no nos vean y entonces sí nos hacemos realmente visibles.

En red ando, en red

amistad en la distancia

uf qué cansancio!

intento ponerme a escribir y resulta que mi cerebro no atina a dar órdenes a mis dedos para que tecleen porque no encuentro las palabras. He borrado ya más de diez amagos de texto. Supongo que se debe al bombardeo de noticias que nos deja sin capacidad de reacción. Nos disparan en forma de abanico hasta que no sabemos dónde mirar y centrar la atención porque cada disparo es más  alarmante que el anterior.

Así y todo sigo pensando que no lo tenemos todo perdido: fueron  15 las  personas que hicieron un homenaje explícito a Franco con el permiso de un alcalde del psoe. Ya ya sé que nos gobiernan, pero eso es otra cuestión, quizá la más importante ,lo admito, y solo deberíamos buscar la manera de quitarlo de ahí, incluso antes de las urnas: conseguir que sea declarado partido delincuente, algo que ya afirmaron policías y jueces, no es que nos lo estemos  inventando.

Pero en realidad no quería meterme en política. Nunca quiero pero….

En este caso yo estaba pensando en el papel de las redes sociales  que, habitualmente, demonizan los clásicos  mass media como el invento  causante de miles de males, tragedias, separaciones matrimoniales, abusos de menores, etc. Como si una herramienta fuera la causa de toda la basura social que nos rodea. Lo mismo pasó con el teléfono, el coche, el tren…siempre que se incorpora alguna utilidad social se demoniza y nos  machacan con las nefastas  consecuencias de su uso.

Yo soy defensora a ultranza de las redes. Incluso de aquellos primitivos chat en los que me he reído, discutido e intercambiado opiniones e ideas buscando siempre la fórmula de expresión más adecuada para hacerme entender sin gestos. No siempre lo consigo, pero me  exige un esfuerzo importante al cerebro y eso, a ciertas edades, es una buena gimnasia mental.

En redes me encontré de todo y ayer lo  comentaba con un amigo. Gente con la que hablaba que encontraron pareja y desaparecieron porque su pareja decía que “lo mismo que  me encontraste a mi, puedes encontrar a otro/a y dejarme”. Nivelazo de por dónde anda la autoestima personal cuando crees que cualquiera puede ser  mejor que tú.  No importa que el interés no fuera conseguir pareja en la red. Todas las personas somos potencialmente peligrosas para la permanencia de la  pareja y más si está  recién formada a través de las redes. Él me comentaba que a la prima de su novia que se chivó a su novia no le gustaba que  intercambiara comentarios y bromas con otra amiga, siendo como era novio de su prima. AYYYY! realmente las redes son un peligro: enseguida nos muestran a la gente como es.

Pero también encontré personas ajenas a toda esa problemática y desde los años noventa hasta ahora seguimos en contacto. A muchas de ellas no las he visto personalmente pero intuyo que , partiendo de la base de que yo me considero normal, son personas normales con las que encuentro cosas en común para compartir.

Ahora nuestras redes son algo más selectivas y eficaces que el chat  para decidir con quien compartir las ideas. De hecho no tengo en mis redes sociales a nadie de mi ámbito más inmediato.  Sucede que ni en el trabajo ni en el pueblo tengo a nadie con quien me interese compartir algo que no sea  hablar del tiempo. Somos mundos distantes sin conexión posible.

Y esta afirmación viene fundamentada porque he tenido gente de mi  entorno en un perfil de facebook y tomé la decisión de borrar el perfil definitivamente. No me gustaba nadie. Solo he salvado 3 personas  y dos de ellas no viven ni son del pueblo ni del trabajo.

En la oficina se habla de las gracias que hacen los niños, de sus problemas  médicos, de cuestiones de hogar y del frío que hace afuera, o no. Haya pasado lo que haya pasado en el mundo, no entra en esas paredes. Vivimos al margen.

Sólo una vez me planteó una compañera “progre” el tema de los titiriteros comentando que le parecía lógico que los metieran en la cárcel… y fue tan vehemente mi respuesta en contra, utilizando los mismos argumentos que después los dejaron libres, que jamás se volvió a mencionar tema alguno . Yo quedé aterrorizada imaginando que si así pensaban la que va de progre, representante sindical del único sindicato de izquierdas que hay,  cómo serían los argumentos del resto, moderada derecha.

Y es que me gusta definirme desde el principio para no perder el tiempo. No soy buena estratega, lo sé.  Aún así lo prefiero a exponerme a la necesidad de controlar el vómito cuando me hablan.

Lo mismo me sucede en las redes desde siempre así que si llega un tipo diciendo aquello de “holamigaquetalestásdedonderes” sin previa provocación, le dejo claro que no me interesa hablar de mi vida. Eso allana el camino al bloqueo del macho profundamente herido en su  virilidad, previo intento de humillarme con su “el día que dios repartió simpatía tú no estabas” que él supuso me dejaría ko.

Ah no, no voy a hablar de machismo que ya corren ríos de tinta al respecto. Solo añadir que fue un buen retrato el que hizo de sí mismo y en cuestión de segundos lo conocí mejor que a gente que trato durante años día a día.  Claro que decía una colega que si después de tantos años de tratarlo,  aún no sabes de que lado respira, va a ser mejor no averiguarlo.Mala cosa.

Y tiene razón.

A este se le veía pelín desesperadico al pobre.

Saturación y hastío

Estaba  leyendo la entrada de Icástico y comparto con él esa sensación de sequía cerebral provocada por tanta política, tanto robo, tanta tomadura de pelo, tanta dictadura, tanta falta de justicia, tanta prepotencia, agotan las neuronas y, ya se sabe,  con los años van desapareciendo y su sinapsis es más deficiente. Sucede que la realidad no la sigo ya por los “mass mierda” sino por la redes sociales que están demostrando ser una herramienta muy adecuada para el pensamiento corto y respuesta rápida, no siempre muy coherente pero, sin duda,  de mucha vehemencia.

A todo el tema político se une el, también político, asunto de maltrato, violación, abusos de poder desde la perspectiva sexual, porque el abuso de poder lo vivimos cada día desde la política, la judicatura, la policía, el empresariado a pesar de lo cual esa situación  parece causar menos escándalo que el abuso de poder desde la perspectiva sexual. Algo que se ha hecho siempre y sin embargo recientemente es un filón de noticias, como si hubiéramos descubierto el Missisipi, que hace fluir ríos de tinta incluso en las revistas mujeriles que aprovechan para mostrarnos fotos  más glamurosas de las víctimas  dejando caer que “algo habrán hecho” si se atreven con esos modelitos que crea la industria para ellas.

Dicen los que conocen a Spacey que es un depredador sexual que si no consigue sus  caprichos sexuales  entonces destroza la carrera cinematográfica de quien,  recién llegado a ella, se los niega. Eso es abuso de poder. Lo mismo que es abuso de poder que unos cuantos políticos intenten despedir a Cristina Fallarás o a cualquier profesional  del periodismo que no les rinde pleitesía. Es un abuso de poder y también jode porque de ellos depende que tengas trabajo o no. A ver si en realidad va a ser todo una cuestión sexual.

Y es que la jodienda no tiene enmienda, dice el refrán, y sigue siendo carnaza y material de escándalo para que nos olvidemos de lo que en realidad importa.

Importa constatar que a un juez se le note nada más empezar el proceso su admiración por una manada de cerdos, que la víctima tenga que narrar varias  veces con todo lujo de detalles lo que pasó (eso es otra violación aún más brutal) y dejar claro que cerró bien las piernas, la boca y el esfínter oponiendo resistencia férrea porque el menor síntoma de relajación presupone consentimiento  y  sería suficiente para un .. “ah!, fue  sexo consentido”. Si, parece que se le nota mucho que van por ahí sus  preferencias desde antes, seguramente, de que se iniciara el proceso. La mujer debe de ser precisa en los detalles más minuciosos y, además, es necesario que unos señores (hombres) con autoridad digan que la víctima no fingía… Lo que ella declare no es suficiente.

También importa mucho que la palabra de las mujeres siga poniéndose una y otra vez en tela de juicio. porque el código social nos define desde siempre como mentirosas, frívolas, calientapollas y sibilinas, de nacimiento.

Y a pesar de la obscena realidad que me rodea  me animo a leerme el “Cuento de la doncella”, con el resultado de que la historia de Atwood, contada y traducida de manera brillante, no me resulta nada, nada, descabellada.  No tengo intención de ver la serie que han hecho. No creo que supere a la   película  de los noventa que vi sin que me dejara demasiada huella.  La lectura del libro es mucho más impactante y estremecedora.

A pesar de que los mimbres con los que se teje la realidad me dejan exhausta me paseo por la redes buscando otra mirada y encuentro que en Twitter, es mi red  favorita, he aprendido a conocer a gente que me parece absolutamente prescindible  sin que necesiten ni los 140 caracteres de rigor para decir lo que piensan. A esa gente la bloqueo sin más. No quiero saber ni que existe ese tipo de personas. Ya sé que están ahí pero al menos yo no las veo y, tal y como están las cosas, considero mi actitud de lo más saludable.

Se que bloquearlas no es solución porque al final leo solo lo que me gusta y quiero leer pero pensando que durante más de cuarenta años estuve leyendo únicamente lo que no quería -mentira sobre mentira hasta que la verdad no importe si llega a descubrirse- y estoy saturada, ya es tiempo de buscar exclusivamente lo que me gusta de gente que me gusta lo que dice y eso me lleva a dejar fuera a todas las cadenas de TV, el 98% de la prensa y  toda la radio, menos Radio3.

Antes veía “El Intermedio” y desde que ni paso por allí noto que he ganado en salud. He descubierto que no los soporto tampoco. A los documentales de los bichos en ocasiones tengo que eliminar  el sonido porque los guiones son obscenos: hablan de asesinos crueles, sumisión y dominio con criterios humanoides y me sacan de quicio.

Si,  estoy hiperhastiada, muy quemada. Agotada diría ya a estas alturas. Definitivamente no veo ninguna salida, solo huir encerrándome en mi propio espacio.

Cobarde? no lo sé.  Me da igual la etiqueta. Tengo suficientes años para permitirme ser lo que me da la gana.