Categoría: Sensaciones

Desaprender estereotipos

El caso de Weinstein ha hecho que Hollywood se rasgue las vestiduras como si se tratara de una novedad nunca vista. Cuando tenía 13 años leí El Valle de las Muñecas , una de las muchas novelas que devoré en aquella época,  y me pareció un mundo absurdo, lejano y muy ajeno a mi vida.  Como un relato de adultos que daba miedo, aunque no entendía muchas cosas, así que no le di más vueltas. El horror también era una constante en los cuentos infantiles.

Hubo una película a finales de los sesenta, pero si la vi no la recuerdo.

Años mas tardes escuchas anécdotas como que Marilyn, contrato en mano, dice a gritos “esta es la última polla que chupo”… o que Katherine Hepburn  estuvo con el nefasto Howard Hughes, como muchas otras mujeres bellas, inteligentes y buenas actrices. Sería casualidad… o amor, claro.

En España se rumorea que había también mucho “ambiente” pero nuestra cultura del día a día nos hizo imaginar que el tema era propio de “ese mundo” y, por supuesto ellas, todas mujeres de vida alegre que en nada se parecía a nosotras, que solo padecíamos el acoso del jefe con comentarios con segunda intención, muy de los setenta, que obviábamos para que las cosas no pasaran de  ahí. En realidad no creíamos que era acoso sino parte de las cosas habituales que hacían los tíos mayores ante una chavala de 18 años con la que convivía 7 horas cada día y a la que le daba órdenes porque era el jefe.

 Me consta que hubo casos de gente que recibía en un hotel a las “chicas” que enviaban el currículum respondiendo a un anuncio de empleo. Era una cuestión de poder en todos los casos pero el mundo de la farándula nos quedaba lejos y no relacionábamos. Así éramos de subdesarrolladas.

Hoy Hollywood cree que tapa el escándalo expulsando a unos de los ricos más cerdos, o viceversa, de su meca, cuando espero que solo se haya abierto la caja de pandora de una vez. Por mucho que Oliver Stone hable de presunción de inocencia.

Y como no hemos salido  del subdesarrollo porque somos incapaces de relacionar lo que supone la fuerza del patriarcado, hay que leer comentarios como:  “así que se tiró a todas esas macizas” “bueno ellas también tuvieron su parte de culpa porque se aprovecharon para triunfar” “y por qué no lo denunciaron antes?”…

Y a una le entra una desolación sin límites porque seguimos fracasando en el intento de romper el estereotipo diseñado para culparnos una y otra vez, logrando que nos tiremos de los pelos unas a otras y nos pongamos zancadillas, mientras los hombres siguen siendo los héroes y, sobre todo, los que marcan nuestra manera de no pensar. Porque no pensamos. Es más  fácil tirar de estereotipo.

Total que hoy me siento hundida doblemente pero me niego a hacer  razonar a quienes en todo este tiempo no han aprendido nada y se siente muy satisfechas de haberse conocido. Hay material suficiente publicado y fácilmente localizable Miguel Lorente, Barbijaputa, Mujeres en red . Vamos, que quien no se entera es porque no quiere y, desde luego, habrá que empezar a aprender a desaprender el pensamiento social imperante de una puñetera vez. O es que además somos idiotas???

 

 

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Los visitantes

Hoy me avisa wordpress que mis estadísticas del blog se han disparado porque hay muchos visitantes.. 98. Qué raro, pensé, como mucho no pasa de 10 que  pierdan su tiempo por aquí así que, sin darle mucha importancia, lo atribuí a que en mi último post cité y copié íntegro un  artículo de un catalán . Eso seguro que llamó la atención de las fuerzas del desorden. Porque otra cosa no me la explico. Pues nada. Habrá que asumir que una es famosa. Igual encontraron términos y frases judicialmente reprobables, vaya usté a saber!. También parece ser que el mayor número de visitantes, me informa wordpress, es de Colombia… mmm Felipe González no tiene esa nacionalidad?  A ver si va a ser eso! que esos del psoe que se sitúan a la izquierda del pp en los mítines pronacionalistaspatrios,  están preocupados por algo y vigilan desde Colombia!. Y eso que yo apenas me meto con ellos de lo poca cosa que me parecen. Así que sigo sin entender la razón pero lo mejor es no darle más vueltas.

Y ya que paso por aquí y que el psoe sale a colación, os dejo el enlace para leer a Millás que, como no profundiza, nos deja esa sensación de que hay que seguir pensando.

Yo he llegado a la conclusión, entre otras, de que si con todos los medios y nuestro dinero a su alcancen los patrioteros dicen que han movido tres millones de personas (al cocer menguan) para ir a Catalunya en plan “somos los mas machos”, somos muchos más los no fascistas. Y solo espero que las urnas lo ratifiquen de una vez porque los que creen que no se necesita su voto, acudan a ellas.

D-E-S-O-B-E-D-I-E-N-C-I-A

Estos días han escrito mucho y bien, con coherencia y reflexiones contundentes numerosos articulistas analizando el instante que estamos viviendo. Puede afirmarse que está todo dicho  y, además, yo no quiero hablar de política en mi blog aunque siempre va implícita en lo que digo. No es algo aparte en mi vida, es una transversal en ella. Por eso no la rehuyo pero intento que no sea mi latemotiv, aunque el día a día deja pocas opciones.

Prefiero ver como me afectó la política a lo largo de mi vida, en cosas tan nimias como qué hacer los domingos por la tarde, y llegar a la conclusión de que no seguir los pasos que venían marcados sociopolíticamente fue un pulso constante con lo que nos rodeaba, pero lo ganamos.Y eso hace que me sienta bien desempolvando sensaciones, recuerdos, emociones que se despertaron y que fueron únicas y para aquel momento, sin quedarme enganchada en ninguna. Estaba creciendo y quiero seguir con emociones y sensaciones únicas. Sin anclajes . Ligera de equipaje intentando imitar al poeta.

Y es que me encanta la desobediencia, ir contra corriente. Mi madre decía que era por la sangre aragonesa de mi abuela.  Los genes tienen su importancia, no cabe duda.

Esto me recuerda a una explicatio non petita pero es que hoy voy a compartir íntegro un articulo de total actualidad con el que me identifico plenamente.  Es largo pero merece la pena.

También me ha gustado el soporte donde escribe  Marc Almodovar:   https://www.elsaltodiario.com

El mayor acto de desobediencia de los últimos 30 años

Ya está. Ya lo vimos. Ya sabemos, por fin, a qué se refería aquello del “¡a por ellos oé!”.

“Actuaremos con toda la inteligencia”, nos había alertado Rajoy. Menudo augurio.

Curioso retrato de la democracia española. En lugar que contar votos hemos estado contando heridos. Y llevamos más de 800. Una persona al borde de la muerte y un chico operado en el ojo por el impacto de una pelota de goma. Aquellos que venían a respetar las leyes, a defender la Constitución y el Estatut, se trajeron armamento prohibido en Catalunya para hacerlo.

Curioso retrato de la democracia española. Policías arrancando urnas.

Curioso retrato de la democracia española. La ley como cárcel. Las urnas como akelarre. Al Estado se le cayó toda careta.

No sé si hace falta resumir la operación policial. Si hace falta hablar de ese policía que salta tres escalones para caer encima de un peligroso hombre sentado en el suelo. O de ese otro que arrastra por las escaleras a una chica y le va rompiendo uno a uno los dedos mientras le mete mano y le lanza comentarios sexuales. O de ese otro que arranca cebollas jubiladas. O de ese grupo de antidisturbios que saltan la valla como poseídos para entrar en un colegio en Barcelona y empezar a repartir. Un avispado tuitero hablaba de “asalto a la valla de inmigrantes ilegales”. O de ese picoleto completamente desbocado que usa la cizalla durante cinco minutos para romper un cristal de una puerta en lugar de para cortar la cadena que impedía abrirla. Ante todas las cámaras.

En el pequeño pueblo de Fonollosa, 80 antidisturbios de la Civil arrasaron con los 70 votantes que hacían cola para entrar a votar. Con ellos y con el Ayuntamiento entero ya que les costó encontrar donde se ponían los peligrosos papelitos.

Ya no hablemos de la imagen de Puigdemont cambiando de coche en un túnel para evitar el seguimiento de los helicópteros policiales y poder votar mientras la civil arrasaba con todo en el colegio donde se le esperaba. Ante todas las cámaras. Con desfachatez. Imágenes de golpe de Estado, señores.

“Proporcionalidad”, no paraban de repetir Soraya desde Madrid, y el delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, ejerciendo ya casi como de President interino, desde Barcelona. Proporcionalidad era reventar la cabeza a abuelos, aporrear a votantes estirados en el suelo y lanzar pelotas de goma a diestro y siniestro. Desde luego caló hondo entre las fuerzas policiales el discurso belicista de cierta brunete mediática que no paró de repetir aquello de “los escudos humanos de Puigdemont”. Escudos humanos, repito, para proteger la peligrosa arma de destrucción masiva de unas urnas. De unas urnas cuya hipotética operatividad oficialista había ya sido desarticulada. O eso nos habían dicho.

Mientras tanto, cuando en Catalunya teníamos 800 heridos, una persona en la UCI y otra operada del ojo por el impacto de unas ilegales (estas sí) pelotas de goma, en la portada del ABC se hablaba de seis policías heridos. No es broma. En la portada. En Telecinco se obviaba la actuación policial. Y en RTVE, donde el Consejo de Informativos ha estallado en ira por el sesgo implantado, se repetía una y otra vez la única imagen en que un cordón policial reculaba y les caía una botella de plástico. No pude ver más. Supongo que esa era la cobertura que necesitaba el Estado para desplegarse. Obviaban, sin embargo, que cientos de medios internacionales estaban aquí. Para cubrir precisamente todo esto.

Y mientras Le Monde decía en Francia que esta era la derrota de Rajoy, la CNN hablaba de la vergüenza de Europa y The Guardian hablaba que el estado había perdido, sale Rajoy y dice que hemos sido un ejemplo para el mundo. Ese hombre, que sigue viviendo en una galaxia muy muy lejana es quien efectivamente vive independizado de Catalunya. Él.

No han sido millones de catalanes los que han independizado Catalunya. Ha sido un Estado que ha tratado como colonia a sus gentes. La brecha en la cabeza de muchos catalanes ya no es solo una herida con sangre, es una ruptura emocional y factible que no se arreglará con diez puntos de sutura. Ni mucho menos con los 23 puntos que Mas planteó a Rajoy en 2014 y que aún aguardan respuesta.

Pero no es solo el PP. No nos equivoquemos. El cheque en blanco del PSOE, la dualidad de Sánchez, con esa tacticista equiparación entre Puigdemont y Rajoy, lo hace igualmente responsable. Y lo convierte en estrategia de estado. No es Rajoy quien independiza Catalunya. Es España, su estado y su régimen del 78 sin careta ni cartón, quien lo están haciendo.

Corre por las redes un meme que pide un minuto de silencio por esos bipolares que odian los catalanes pero no quieren que se vayan.

Pues eso. Minuto de silencio. O un día entero, por favor.

Y el tema central es que, de hecho, ya lo tenían. Tenían su foto. Habían desarticulado por todos los lados posibles el operativo referéndum. Podían apelar, como hacían, a la falta de protocolos homologables, las famosas garantías. Ignorarlo. Atacar luego a los políticos si pensaban darle efectividad práctica, y secesionista, alguna. Tras semanas a la búsqueda de las armas de destrucción masiva, de haber intervenido miles de carteles, millones de papeletas, cerrado webs a diestro y siniestro, asaltado imprentas, redacciones de medios de comunicación, intervenido la economía y casi también la policía catalana. Tras todo eso, la benemérita ocupaba desde hacía 24 horas el CTTI y el CETICAT e impugnaba aparentemente todo acceso al censo o a los sistemas de recuento. Parecía el golpe definitivo. Seguramente les jodía no haber encontrado las urnas, vale. Pero Albiol ya lo había finiquitado con eso de que su mujer guardaba la ropa sucia en una caja muy parecida. ¿O no?

El Govern no sabemos todavía si improvisando o aplicando los planes B, Z u Omega, cambiaba las reglas del juego. A 45 minutos de abrir los colegios, implantaba el censo universal, es decir, votar en todos lados. Desconcierto en las considerables colas que, ya desde las 4:30h, esperaban defender la apertura de los centros de voto. Cuatro horas y media antes. Dispuestos a defender como fuera este akelarre satánico convocado. La gente se votaba, literalmente, encima.

Como decimos, el Estado había desarticulado el operativo del referéndum montado por el Govern. Y fue la gente quien lo defendió. Ocupando colegios por 48 horas, escondiendo urnas en sus casa, organizando las mesas electorales, coordinándose con los barrios, haciendo cordones humanos para garantizar el voto, chavales bajando sus equipos informáticos para sortear el hackeo al censo electrónico y permitir que la gente diese su voto. Y pese a la represión. Pese a los impactantes vídeos que iban llegando. Pese al nerviosismo. Pese a la lluvia. Pese al miedo desenfrenado por una caverna mediática harta de repetir que eso era ilegal. Pese a todo. La gente votó. Votó y se quedó a defender su voto.

El hackeo constante al sistema de voto, así como el sabotaje a las líneas de wifi en algunos centros, ralentizó mucho el proceso. “Quitaos los datos de los móviles”, pedían desde un lado. A cada votante, una marea de aplausos y gritos de “votarem”. Y con la lluvia; impasibles. Y pese a las imágenes que llegaban, la gente se acercaba. “Yo no iba a votar”, me dice un hombre, “pero tras lo visto esta mañana, no podía quedarme en casa”.

Nonagenarios desafiando el miedo y alzando sus papeletas al aire. Éxtasis colectivo. Llamamientos a la paciencia y sobre todo a la calma ante la presencia de secretas. Una amalgama bestial de votantes en las colas. Ya lo he dicho, pero lo repito: que tengamos a miles de anarquistas defendiendo el voto es algo. Unos chavales que parecen más propios de MHYV [“Mujeres y hombres y viceversa”, programa de TV] que de una mani indepe, lanzando gritos en la cola a cada vídeo que iban viendo de las cargas policiales. A su lado, grafiteros de barrio que han pasado la noche defendiendo el colegio y que han sido los primeros en echarse la foto con las urnas y los pies en la mesa. Al más puro estilo 36. Catalanes jienenses destacando la locura vivida los últimos días. A su lado, señoras bien peinadas de claro perfil ANCero. El pueblo, su gente, señores. Con todas sus contradicciones. Esas son las brujas satanistas dibujadas por algunos en la meseta.

Este no fue el referéndum del Govern, ni el referéndum de Puigdemont. Cada uno le dará la lectura que quiera. Cada uno lo contará como quiera. Pero la lección de poder popular, de desobediencia, vivido ayer pese a todo, es enorme. Quizás hayamos visto, estemos viviendo, la mayor acción de desobediencia civil de los últimos 30 años en este rincón de mundo. Porque esto, señores, no va de Catalunya. No va de independencia. Al menos no independencia de los pueblos de la península.

 

Ultracuerpos y carcundia

Ayer hablaba con mi profe de yoga de mi juventud cuando sabía lo que no quería de manera muy clara, pero desconocía la alternativa para imaginar lo que  quería. Tenía diecinueve años, trabajaba y, como  soñaba con ser periodista, también estudiaba.

Yo que  había sido una enamorada de las disco y de bailar sin parar, dejé de ir con mis amigas porque odiaba formar parte del “ganado” que bailábamos en la pista mientras los de la barra y el cubata nos iban catalogando. Me daba asco el ambiente y como no podía decir por qué, oficialmente en casa salía con mis amigas pero en realidad paseaba toda la tarde a lo largo de la playa entre matrimonios que caminaban de ganchete mirando al frente mientras él escuchaba la retransmisión del partido con un auricular. Luego critican lo del móvil de ahora, como si fuera una novedad. A veces saludaban a otras parejas idénticas y ellas hablaban de sus cosas mientras ellos comentaban las incidencias futbolísticas con total entusiasmo.

En mi soledad paseante tenía mucho tiempo para observar lo que ocurría a mi alrededor. Calzada con carapijos y un macuto de recluta al hombro con algún libro dentro, me sentía al margen de todo aquello y pensaba que yo no quería un futuro así… pero el resto de las puertas a otro futuro distinto, si es que existía,  parecían estar cerradas.

Esos  fines de semana en los que me refugiaba en la lectura y, en ocasiones en el cine,  llegaba triste a casa, pero más temprano, lo que encantaba a mi padre que no veía bien que estuvieramos en la calle más tarde de las 10 de la noche.  A mi me parecía que nada tenía sentido. No estaba triste por estar sola, que me gustaba y me gusta, sino porque  lo que veía  presente y futuro me  parecía un revulsivo para aceptar que “así  era todo desde siempre”.

Nada de lo que se esperaba que me gustara me atraía. Mis amigas se preocupaban y me animaban a volver a bailar, cosa que alguna vez hice porque estaba segura que la equivocada era yo, pero el regreso a casa era más desolador que el de mis paseos en los que leía, contemplaba el mar y a las parejas  en su ir y venir  modelo   Calle Mayor .

Ese era el futuro que me esperaba? No había nada más? Para eso estaba aquí? Pues conmigo que no contaran.

Hoy, varias décadas después, el modelo social  me ahoga casi tanto como entonces. Digo casi porque ahora además de años tengo  herramientas mentales  para defenderme y ya sé lo que quiero, pero mirando alrededor creo que los cambios del comportamiento social son meramente anecdóticos.  Ni siquiera mucha gente tiene más dinero que entonces, por más que intenten hacernos creer lo contrario.

La carcundia nos invade, como en la película . No hemos sabido crear otros modelos y la gente está plegando velas refugiándose en lo malo conocido, estimulados por el discurso reiterativo de los partidos políticos y el bombardeo de los mass media.

Ahora asumir las viejas reglas se llama ser políticamente correcto

Seguir el ritual está suponiendo a cada vez más gente  entrar en el club de consumo de las farmacéuticas porque la realidad choca con la publicidad de los socorridos coelho de turno encargados de decirnos machaconamente que si no somos felices es porque no queremos y es nuestra responsabilidad lograrlo porque está al alcance de nuestras manos y es culpa nuestra si no lo atrapamos.

Así están de colapsados los servicios de salud mental. Y es que no concuerda lo que dicen con lo que sientes, lo que vives. Y se crean cortocircuitos mentales.

Y  la evidencia de que existe el rodillo que nos deja inermes la tenemos en este retorno  social y gubernamental del franquismo de naftalina y porrazo que, igual que en los setenta, pretende hacernos creer que somos  wonderful mientras nos esquilman, no solo dinero, sin ningún tipo de remordimientos.

Como entonces.

Al final no me hice periodista. Me alegro.

I´m sexy and I know it,

cuando cagar no era sexy

Parece que en los últimos años la empresa Renova, portuguesa ella, ha quintuplicado sus ventas gracias a la línea sexy que publicita, especialmente, el papel higiénico. Lleva años mostrándonos que cagar es sexy si usas su papel. De lavarse el culo en el bidé tras la faena no dice nada. Basta con papel. Y si es negro mejor que mejor, que lo tapa todo.

No sé quien son los genios publicitarios, pero da la impresión de que les da resultado. Confieso que ignoro la calidad del papel porque yo utilizo el de la competencia y español,  Foxy . Es el que me gusta. Además de bidé.

Pero las marcas de papel se vuelcan en dar categoría  de exclusividad a sus productos con nombres  ajenos a su uso:  elegante, hogar, incluso TRUMP con una imagen caricaturesca, pero no más que el original, en el envoltorio.

Normalmente paso de la publicidad porque es mediocre, anodina y  no resiste el primer asalto de un análisis básico, pero algunos días  se rebela mi espíritu provocador  y trato de comprobar  algunas de las premisas que  se instalan en mi mente respecto a la publicidad y, como no, al sexo.

Por ejemplo ayer que tenía ganas de incordiar un poco me hice eco en el face de la publicidad que este papel higiénico  publica en las contraportadas de las revistas (donde yo lo vi) que se salta a la torera la llamada  publicidad subliminal y la hace explícita, sin ambages y,  para que no quede ninguna duda sobre lo que muestra la foto,  destaca   un pollón tamaño kingsize  utilizando  la iluminación del  hombro y  el torso desnudo del macizo al uso,  que incluye un tatuaje de una cara de cristo en éxtasis (se le supone crucificado pero parece en orgasmo) junto al cuerpo de una mujer muy sensual en actitud sexual/dominada. Más a la derecha las  luces/sombras dibujan unas nalgas en el torso.

Y ya no sigo desmenuzando, pero seguro que hay más.

Parece que el anuncio no gustó en Paris y el metro  se niega a reproducirlo en gran tamaño apelando al explícito  componente sexual mezclado con la religión.

Sin embargo católicos e iglesia no se han sentido ofendidos y no ponen ninguna querella a la empresa por ofensas a la religión, como han hecho con el drag de Canarias o el sujetador de Rita, entre otros. Será que con  las empresas  poderosas no llevan las de ganar y no pueden ejercer su tiranía.

El tema sexual sigue siendo tabú a pesar de que la publicidad lo muestra en todos sus ad de forma explícita. Sin embargo a la gente de cada día no le gusta expresar sus opiniones y en el facebook pasan de largo por el post, dándose el caso de que alguien que le dio me gusta, lo ha quitado al fijarse más detenidamente en las expresiones tan directas que contiene.

No olvidemos que estamos hablando de sexo!.. igual es que la ignorancia en el tema es mayor que la que hay en política. O que volvió la censura mental que, como el franquismo, siempre estuvo ahí, y de esas cosas no se habla, y aunque  la publicidad pretenda hacernos ver un gran pollón (el tamaño importa) nosotros no lo vemos, of course, vemos el hombro y el torso de un tio cachas!. No somos obsesos/as sexuales, que es que no sabéis hablar de otra cosa, pordiosqueasco!

También arias navarro nos mintió: Ni franco ni el concilio de trento han muerto.

Aunque es darles publicidad, voy a mostrar evolución de los anuncios del citado papel (creo que han pasado de vender en cuatro países a vender en cincuenta y siete!!) que tanto éxito de ventas les proporcion

Romanones se quedó sin frase

Hoy todo lo que diga puede ser usado en contra mía. Incluso lo que pienso. Pienso en el salvaje fascismo que nos dispara con balas dum dum desde todos los medios. Todos. Pienso en el robo, en la desfachatez, el crimen y la indecencia condecorados. Pienso en una justicia que no se puede llamar así porque los jueces los son para beneficio de corruptos en nombre de la democracia porque los políticos legislan para facilitar a los jueces que se enmierden al máximo con la ley en la mano, con esos recovecos oscuros que solo conocen quienes la hacen. Pienso que un día hace muchos años mi amiga Juana Ginzo me dijo que se iba a morir sin ver gobernar la izquierda y cuando llegó Zapatero al poder pensé que ella se había equivocado. Pero no, tenía razón. Yo también me voy a morir sin ver gobernar la izquierda, porque la izquierda está avergonzada de que la señalen como izquierda vista desde el franquismo, perspectiva que caló hondo en la población. Es la primera en admitir el papel de mala malísima, portadora de todas las desgracias con que la etiquetó  la derecha asesina de este país. Es la primera en justificarse y,  desconcertada, habla de que cabemos todos, que ya no hay derechas ni izquierdas. Que eso ya es antiguo. No somos lo que os dijeron que éramos. Tranquilos.

Y es cierto: Solo hay derechas. Romanones no podría decir hoy lo de “creí que ganábamos los liberales y ganamos los conservadores”. Se acabó disimular.

Hoy he notado como flotaba, con más fuerza que nunca, el fascismo en el ambiente, inundándolo todo, como un tsunami atronador. Hoy más que nunca sé que ellos ganan por goleada. Y en las pantallas  un todos a una mostrando gente sonriente  con las paellitas, las terracitas, el solecito y las cervecitas, junto con los anuncios de bebidas espiritosas que nos hacen sentir que somos otra persona: guapa, rica, sexy, poderosa.

Y yo los miro y me dan asco.

Y todo esto sin mencionar las genuinas fiestas patrias para hombres. Eso ya supera todo lo que pueden aguantar mis neuronas.

Ah…. ahora mismo, mientras escribo, los desinformativos son Venezuela y Miguel Angel Blanco.

Corroborando mi náusea permanente.

No critiques a tus enemigos que a lo mejor aprenden

Murió Juan Goytisolo. A estas alturas ya pasó la noticia y sus restos descansan en Larache, al lado de su amigo Jean Genet. Ambos referentes de mis lecturas. Juan desde 1976 y Jean Genet 10 años después de la mano de mi mejor amigo, Marino. Ambos fueron lectura obligada que llenaron horas y horas de  largas charlas placenteras.

En 1976 revisando la biblioteca de un conocido tropecé con “Señas de identidad” y cuando vio  que yo lo hojeaba interesada me dijo ” Si te apetece  llevátelo, te lo regalo. Me lo trajeron cuando estuve en el hospital y no fui capaz de pasar de la tercera hoja”. Yo tenía referencia del autor gracias a mi maravilloso profesor de literatura de COU, Jose Bolado que , como ya dije, abrió mis ojos y mi mente con su lista de autores españoles imprescindibles (Carranque, Goytisolo, Felipe Trigo, Max Aub, Valle Inclán, Baroja, Sender..) que grabados en mi cabeza los buscaba en librerías, bibliotecas  e, incluso, en las estantería de conocidos. Algunas veces con mucho éxito, como  este primer libro que cayó en mis manos, y desde entonces no pude ya prescindir de su obra. Durante años alrededor de la fecha de mi cumpleaños  salía a la venta un libro suyo y se convertía en el regalo más deseado.

Ahora que Juan ya no está puedo escuchar sus palabras en entrevistas grabadas, leer uno a uno sus libros de nuevo, ver la magnífica serie Alquibla que me puso en contacto con Luis Delgado, su músico, mi músico favorito con quien viví algunas anécdotas divertidas y a quien aprecio profundamente por lo que hace y como lo hace.

O sea que Juan sí que está, sigue aquí. Lo vi por primera vez en los cursos de verano del Palacio de la Magdalena de Santander, en 1982, y fui incapaz de acercarme a él porque no se me ocurría nada medianamente coherente que decirle. Estaba solo esperando la hora de su curso, al que asistí desde fuera del aula, desbordada de gente. Fue toda una experiencia (me encantaba su voz) inolvidable. Para entonces ya había leído varios de sus libros de la primera época.

En 2004 asistí a su conferencia en la Universidad de Oviedo y, por fin pude estrechar su mano  y pedir que me firmara su último libro “Telón de boca“. No era plan llevarlos todos. Estuvimos unos momentos hablando distendidamente  con él y,  mirando a uno de mis amigos, le preguntó si era turco. Guapo Arturo!.

El último libro de Juan Goytisolo, de poemas, me lo regaló, una vez más, Marino “Ardores, cenizas, desmemoria” (2012)

Mi agradecimiento por haber coincidido en parte de su tiempo y proporcionarme textos impagables con su mirada sobre sí mismo y sobre la realidad de nuestro país, no tiene límite.